“Cierto hombre cultivaba un maíz tan bueno que año con año se ganaba el primer premio en la Feria del Agricultor. Lo sorprendente es que lejos de guardar como un secreto el tipo de semilla que le producía tan buenos resultados, siempre compartía parte de sus mejores semillas con todos los demás agricultores de los contornos. Extrañados algunos, le preguntaron por qué. El hombre, que no por casualidad lograba tan buena calidad y cantidad en sus cosechas, explicó que lo hacía por puro interés. “El viento tiene la virtud de trasladar el polen de unos campos a otros. Por ello, si mis vecinos cultivaran un maíz de clase inferior, la polinización rebajaría la calidad de mi propio maíz. Ésta es la razón por la que me interesa enormemente que sólo planten el mejor maíz”. (Anthony de Mello)

Cuando das a otros, realmente te estas regalando a ti mismo, pues todo aquello que brindas con generosidad y amor regresa a ti y a los tuyos. Da lo mejor de ti mismo y sin esperar nada a cambio, pero con la certeza que por efecto de la ley de la compensación se te retribuirá con creces.

La calidad de las semillas y el sentimiento en ellas darán el fruto y su abundancia. Semillas de rencor y odio tendrá su cosecha negativa y limitativa, pero aquellas de amor y respeto durante la recolección retornarán en felicidad, quedando nuevas semillas para la siembra siguiente.

La energía del universo y la Sabiduría Divina iluminen este día de fe y esperanza

Heidman Janeth Ballesteros Ruiz

Guillermo Velosa Arbeláez

Eliath Javier Pérez Ballesteros

Consultores Motivadores Organizacionales

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