La contaminación mental

Este término se asocia al amor, pero puede extenderse a otros ámbitos de la vida. Y es que es difícil mantener la pureza de las cosas en la actual sociedad. 

El amor siempre ha sido considerado como uno de los sentimientos más maravillosos del mundo, pero la sociedad a través de su contaminación mental, se ha encargado de concederle un carácter cínico. Ya que hay sectores de la sociedad que solo son capaces de ver el amor como una distracción, otros lo ven como algo frío, y el resto piensa que no existe. 

Todo tiene un principio

El ser humano desde su nacimiento tiene la capacidad de amar y de ser feliz, pero de nuevo aparece la contaminación mental de la sociedad, que poco a poco va minando al otro, llega al punto de que una persona contaminada mentalmente considera que  hablar de estos temas no tiene ningún interés. 

Normalmente la persona que tiene el pensamiento contaminado, es porque ha tenido malas vivencias y en el pasado ha cometido errores y siguen estando en su vida. Solo creen en eso, y no entienden que otra persona tenga como prioridad el amor o ser feliz. Una persona es el resultado de lo que ha vivido y eso le ha servido para aprender. Lo que no tiene ni sentido, ni lógica,  es que solo comparta su amargura y no sea capaz de compartir las vivencias que ha aprendido. 

Estas personas han dejado que lo negativo vivido en el pasado, siga presente en sus vidas. Han olvidado los ideales que tenían sobre el amor y la felicidad y lo hacen extensivo al resto de personas. Y lo peor es que creen que su pensamiento contaminado es la verdad absoluta. 

La contaminación mental de la sociedad

Hay veces que basta con estar rodeado por personas con la mente contaminada, para conseguir que la persona que tiene la mente limpia opte por plantearse perder sus ideales, por lo que ella también terminará siendo contaminada. 

Lo que hace que se formen los conceptos son las vivencias que cada uno haya tenido. Y no tienen la necesidad de verse ni arrastrados, ni manipulados por los errores que otros hayan cometido. 

Creer en el amor y la felicidad es una elección

Hay que ser conscientes de que se puede elegir a que parte de la sociedad se quiere pertenecer. 

Cuando ya se es adulto, es bonito recordar cuales fueron los primeros pensamientos que se tuvieron en torno al amor y a la felicidad, hay que agarrarse a ellos y no verlos como algo inmaduro o ingenuo, sino como un modo de luchar contra esa sociedad contaminada y manipuladora que se cree en posesión de la verdad absoluta. 


 

 

 

 

La contaminación mental

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: