La relativa novedad de este tipo de cámaras y la profusión de marcas y modelos a precios muy diferentes complica la elección.

Lo primero que tiene que hacer a la hora de plantearse la compra de una cámara fotográfica digital es plantearse para qué la quiere. Si la quiere para fotos familiares y viajes, este es su artículo. En breve publicaré otro artículo para aficionados a la fotografía y pre-profesionales, y lo enlazaré con este.

--El tamaño y el peso de la cámara son fundamentales. Si adquiere una cámara profesional o pre-profesional, grande y pesada pronto le dará pereza llevarla encima o llevársela de viaje, y acabará dejándola en casa. Opte por una cámara pequeña, que le quepa en el bolsillo y que no suponga un engorro.

--Zoom: debe ser óptico. 3x (acerca tres veces) es suficiente para la mayoría de las sitiuaciones. Fíjese bien, si el zoom es “digital”, está comprando aire. Lo único que hace un zoom digital es aumentar el tamaño de una foto añadiéndole píxeles inventados (los píxeles son puntitos que forman la imagen). En cualquier casoeso lo podrá hacer siempre después con cualquier programa de edición.

--Resolución: Las cámaras de este tipo tienen un sensor (la superficie donde incide la luz) muy pequeño. A medida que se van añadiendo megapíxeles a esta superficie reducida la calidad de la imagen se empobrece, sobre todo si va a hacer ampliaciones tipo 20 x 30 cm. o más. Muchos megapíxiees, además, llenan mucho antes su tarjeta. 10 Megapíxeles es más que suficente y, en realidad, es mejor configurar la cámara para que funcione a 6, loq ue proporciona una posibilidad de impresión a calidad óptima de la superficie aproximada de un folio DINA4..

--Pre-programas: Estudie los programas de disparo automático de que dispone la cámara. Usted no va a pararse en calcular diagragmas, sensibilidad Iso y tiempos de exposición durante la comunión de su hijo (caso de que la cámara lo permita, claro). Los pre-programas son opciones intercambiables moviendo simplemente un dial: “completamente automático”, “interior”, “Nublado” etc. Vea lo que puede necesitar.

--Pantalla: Es por donde hará y verá las fotos. El tamaño aconsejable son 2,7 pulgadas o más.

--Almacenamiento: Si la marca tiene un tormato propio de tarjeta, es posible que las tarjetas acaben costándole mas caras. Entre los formatos más comunes se hallan los SD, o Mini-SD. Algunas cámaras llevan ranuras para dos tipos diferentes de tarjeta.

--Video: Hoy en día la inmensa mayoría de estas cámaras graban video. La calidad no varía mucho. Asegúrese, eso sí, que el video sea con sonido, porque todavía se comercializan cámaras que, por así decirlo, graban “cine mudo”.

--Marca: como ocurre con los ordenadores, diferentes marcas usan los mismos componentes. Cualquier marca que le suene un poco le da garantías.

Se pueden encontrar cámaras decentes de este tipo a partir de 80 o 90 euros. Las hay más caras; son mejores, pero, en mi opinión, no tanto como para justificar la diferencia de precio.

Un consejo añadido: monte y use siempre el cordón que sujeta esta cámara a la muñeca cuando se está utilizando. Las cámaras fotográficas digitales en general y más aún las pequeñas no suelen sobrevivir a caídas de un metro o más.

 

 

 

 

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