CONCEPTO DE CORTESÍA.

¿Por qué se estudia la cortesía como parte de la pragmática?

La cortesía se estudia dentro del ámbito de la pragmática porque necesitará elementos contextuales para poder entenderla, depende del contexto. Para saber que es o no es, hay que saber cuáles son esos varios elementos contextuales (primer tema). Uso de tú y usted, usted de forma intuitiva cuando queremos ser corteses. Tenemos que tener en cuenta la edad, aspectos de la persona… un mismo elemento lingüístico podrá tener un sentido cortes positivo o cortes negativo dependiendo de los elementos contextuales

Por favor: es una expresión donde se infiere que quiere ser cortés.

La cortesía y todos sus elementos sirven para mantener en equilibrio social entre los interlocutores. Está tan de moda porque la cortesía no es igual en todas las culturas.

Ejemplo: cuando llegamos a un sitio decimos “buenos días, buenas tardes o buenas noches” por cortesía, aunque no conozcamos a las personas.

La cortesía no se limita solo a elementos lingüísticos, sino también no lingüísticos: sonreír, hacer un favor a alguien, ceder el paso, ceder un asiento en un transporte público, dejar pasar a alguien al abrir la puerta, hacer un regalo a alguien porque nos ha hecho un favor.

Una parte fundamental de la cortesía verbal es la noción o el concepto de imagen social o imagen pública. Este concepto es un concepto que revitalizaron Brown y Levinson porque entienden el concepto de imagen social para explicar que todo el mundo queremos proyectar o tener una imagen social, todo individuo tiene una imagen social que está ligada a la cortesía. La cortesía puede ser mantenida, reforzada o perderla y, por ello, hay que prestarle mucha atención en nuestras interacciones sociales. Hay dos tipos de imagen social.

Negativa o cortesía negativa: es el deseo que tiene cada individuo de que sus acciones no se vean coartadas, impedidas o dificultadas por otras personas, es decir, el deseo de tener libertad de acción sin que nadie se lo impida.

“¿Vienes a cenar a mi casa?”: es cortesía negativa porque creas duda ante el interlocutor. Coarta su libertad.

Si hablamos de este concepto en términos de interacción, la cortesía negativa amenaza al receptor en el sentido de que limita su libertad de acción. Por eso, el emisor va a intentar en la conversación utilizar elementos lingüísticos que reduzcan ese impacto de imposición.

“Por favor”: suaviza esa cortesía negativa.

Vamos a suponer que tenemos dos amigos, David y Pablo. El primero está en su casa y Pablo llega y le dice “ven al cine conmigo”. A primera vista estamos ante un enunciado que es una orden (imperativo), pero desde el punto de vista del a cortesía debería ser calificado como una imposición o amenaza. Para mitigar esa limitación de libertad hay que añadir algún elemento lingüístico como “¿por qué no vienes al cine conmigo?”, “Hola David, he venido a tu casa para saber si esta noche te apetece venir al cine conmigo”. Estos elementos se denominan como mitigadores: oración interrogativa, condicional.

Positiva o cortesía positiva: representa el deseo que tiene todo el mundo de ser apreciado, valorado, reconocido por las personas que le rodean y por las que no le rodean. Lo que pretende es que nuestros deseos o anhelos sean también compartidos por las personas que nos rodean. La consecuencia de esta definición es que la cortesía positiva se relacione con establecer y mantener la imagen positiva de los interlocutores. Esta cortesía manifiesta que el emisor reconoce los deseos de su interlocutor los reconoce mediante el trato amable, mostrando que es un miembro apreciado de su grupo o comunidad, respetando y valorando sus intereses personales…

Alguien pide dinero a alguien: “tienes cara de ser persona amable, ¿te importaría prestarme un euro y mañana en clase te lo devuelvo?”. En la primera parte del enunciado se valora positivo de la otra persona, es una estrategia orientada a su imagen positiva, para reforzar esa expresión se usa la oración interrogativa y un verbo condicional. Aquí se emplea una estrategia que minimiza ese impacto o petición que se realiza.

Querer dormir y que tus vecinos no te dejen por el ruido. “Me encanta como os ha quedado la terraza, ¿podríais bajar el volumen cuando salgáis a fumar?”.

Los conceptos negativo o positivo aplicados a la cortesía no debemos equipararlos a la idea general de lo que es positivo y negativo. Aquí se utilizan con un sentido diferente, sobre todo el de cortesía negativa.

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