Tengo que comprarme un nuevo televisor, y con este motivo, acudo a mi amigo Dani, que es técnico informático y ya lleva varios años trabajando para una gran empresa de venta de televisores y sistemas de video. En concreto, se ocupa de acudir a los domicilios de los clientes, sean particulares o empresas, para montarles los equipos que han adquirido, sean de Home Cinema o de otro tipo y asesorarles sobre su funcionamiento y mantenimiento. Le pido que trate de contestar a mis preguntas sin caer en demasiados tecnicismos difíciles de comprender para los que no son expertos.

¿Qué me aconsejas: led, plasma o lcd?

(Se rie) Esta pregunta me la hacen varias veces al día. Y no tiene una respuesta clara, porque, de hecho, depende de para qué quieras el televisor y de lo que estés dispuesto a gastar.

Hombre, ¿para qué voy a querer un televisor? ¡Para verlo!

Todas las tecnologías tienen ventajas e inconvenientes, pero también hay que señalar que todas ofrecen buenos resultados. En estos momentos, considerando todos los factores, diría que lo mejor es el led... al que en realidad deberíamos llamar lcd-led, porque son televisores lcd con una retroiluminación a base de leds. Pero, si, por ejemplo, quieres una pantalla grande, porque lo que te gusta es ver películas, el plasma te ofrece una calidad similar, incluso superior en algunos aspectos, por una fracción del precio de una pantalla led equivalente.

¿En qué aspectos es superior el plasma al lcd y a led?

El plasma es claramente superior al lcd convencional en lo que hace a la reproducción del color negro, y levemente superior al led en este mismo campo. Por lo tanto, presenta un contraste y un rango dinámicos superiores. En un lcd, el negro nunca es totalmente negro, tira un poco a gris. Eso, desde luego, no lo vas a notar cuando estés viendo el telediario, pero sí en una escena nocturna de una peli. Considero que para los amantes del cine es la mejor solución en lo que hace a pantallas grandes. Además, cuando mejor se ve el plasma es en la oscuridad o en la penumbra, la situación típica de bajar la luz para reproducir un poco el ambiente de un cine.

Pero dicen que el plasma consume más...

Bastante más, sí. Pero como los televisores, en general, y comparados con otros electrodomésticos, consumen poco, a lo mejor, para unas horas de funcionamiento estandar al día, estamos hablando de una diferencia de entre 4 o 6 euros mensuales entre un plasma y un led, digamos que ambos de 40 pulgadas. Aunque si calculas el ahorro en cinco años, la diferencia habrá subido a unos 300 euros, lo que ya es otra cosa...

¿Tiene algún otro inconveniente, el plasma?

Son más gruesos, unos 12 centímetros, y mucho más pesados. Hace poco, tuvimos que desistir de colgar una pantalla de plasma en la pared del dormitorio de un cliente porque la pared en cuestión era de pladur y el televisor pesaba unos 26 kilos. Ten en cuenta que un lcd equivalente pesa unos 14, y un led algo menos. Además, los televisores de plasma sólo se fabrican a partir de 37 pulgadas, no los hay más pequeños.

Dicen también que duran menos...

Es cierto aunque para se “gasten” y pierdan contraste tendrán que pasar siete u ocho años, teniéndolos bastantes horas encendidos al día... Es probable en que este tiempo ya te hayas dejado seducir por cualquier otro sistema que haya salido. Además, todos los televisores pierden un poco con el uso. En este apartado, los que ganan son los led.

¿Y qué me dices del lcd?

Ofrecen una buena calidad de reproducción. Eso sí, con menos contraste, y el problema que ya he mencionado de que nunca consiguen el negro puro. También son los que, teniendo un ángulo de visión bueno, lo tienen más reducido. ¿Vas a notar estas diferencias? Depende de lo quisquilloso o maniático que seas. En realidad, en estos momentos, y debido sobre todo a la competencia y a la moda del led se pueden conseguir lcds a precios de auténtica ganga.

¿Y el led?

Es probablemente la mejor opción, si no tienes problemas de presupuesto. Casi alcanza la calidad de contraste del plasma, tiene más brillo, es mucho más ligero, mucho más delgado incluso que el lcd, no se calienta como el plasma y, si te vas a fijar en eso, te va a “durar” más. Eso sí, te saldrá más caro.

He oído decir que los plasmas tienen un problema con las imágenes fijas, que si las dejas mucho rato pueden “quemar” la pantalla, y que los lcd pueden nmostrar una deficiencia en las imágenes llamada “ghosting”...

El “ghosting” es el efecto en el que una imagen en movimiento deja una especie de estela en la pantalla. En realidad, esto depende la frecuencia de refresco de las imágenes, y en los modelos actuales, con frecuencias de 5 milisegundos e inferiores, comparados con los 20 de cuando los lcd eran una novedad, ya no aparece este defecto. Y las pantallas de plasma ya no se “queman”, como dices. No es que se trate de leyendas urbanas, es que estas cosas ocurrían a veces, tanto en los lcd como en los plasma, en los primeros modelos que salieron al mercado, pero con el tiempo y el avance de la tecnología se han subsanado.

¿Cuál es el sistema más ecológico?

El led, fundamentalmente porque es el que consume menos energía. La diferencia es muy grande cuando lo tienes “en modo de espera”. En este modo, el consumo del led es casi anecdótico. El plasma, por otra parte, contiene materiales de difícil reciclado, como el mercurio.

Finalmente, ¿para cuándo nos van a marear un poco más con alguna nueva novedad?

Ya asoman por el horizonte las pantallas Oled. Son como las led, sólo que en vez de funcionar a base de leds lo hacen con moléculas orgánicas. Ahora, las pocas que hay son carísimos, pero como los materiales que se usan en su construcción son baratos, a la larga será una tecnología más barata que cualquiera de las actuales, Y mejorará la calidad, el peso, el grosor (pueden llegar a ser de tan sólo 3 milímetros, nos estamos acercado al grosor de una hoja de papel)... Ah, y serán flexibles, de modo que si te apetece, podrás enrollarlas y llevártelas contigo... También consumirán menos, pero tendrán un reciclado más difícil una vez acabado su ciclo de vida, un poco más corto que el de las otras tecnologías existentes.

 

Para acabar, ¿alguna recomendación más?

Sí, recordar que el televisor es sólo el último eslabón de la cadena de reproducción. De poco te servirá una buena pantalla si no tienes la antena bien orientada y configurada. O si te dedicas a meter en el dvd o blue-ray discos de esos comprados en el top manta, de calidad ínfima, o descargados de internet, la mayoría de las veces con factores de compresión que disminuyen la calidad hasta un ochenta por ciento. Si vas a hacer esto, no vale la pena que te gastes demasiado en la pantalla, porque nunca verás bien las pelis.


(Ilustración: jamcodesign/istockphoto)

 

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