Hablar de religión y de parejas al mismo tiempo es bastante diverso y complejo. Corresponden, y aun en la actualidad con tanta tecnología y modernismo a dos temas mutuamente excluyentes. Cuando amas a alguien el cual pertenece a una religión distinta a la tuya, te preguntas como haré, en ciertas ocasiones? o como voy a manejar aquella circunstancia? así se contrapone la posibilidad de que te niegues rotundamente a que lleve a tu casa esos rituales que no te gustan, o la discusión sobre cual imagen ira en la mesa de la esquina, simplemente tolerar sus acciones religiosas después del matrimonio, porque algo este prohibido en la comunión, o en que iglesia me caso? que religión tendrán nuestros hijos?

      Estas interrogantes varian dependiendo de la religión Independientemente de la reacción ante el rechazo, la falta de homogeneidad entre los grupos de origen de los esposos, la diversidad, educación recibida, diferencia de costumbres y tradiciones y, sobre todo, la distinta visión del mundo, pueden constituir obstáculos para la realización plena de la pareja.

      Una de mis vecinas recurrió a mi en una oportunidad porque quería tomarse un café, entre sorbos me confeso que su esposo es judío, su amor por el es grande, pero que existieron cosas que a ella no le eran de su agrado, eso hacia que se debilitara la relación. Los judios poseen una cultura muy sabia, y rica en comprensión, pueden unirse en matrimonio con alguien de religión diferente, con ciertas limitaciones, pero si son ortodoxos nunca cambian sus hábitos, no te obligan a que seas de su religión pero cuando te das cuenta cambian tus propios habitos. Mi respuesta o mas bien preguntas ante el asombro de que su esposo es judío fue, como convives con eso?, a lo que ella me respondió, soy de carácter dócil, casi siempre tolero, lo amo y es el padre de mi hijo. Cuando ella me responde que casi "siempre toleraba", significaba a juzgar por su carácter, que no siempre lo complacía en sus acciones en temas religiosos. Pero que la clave de su éxito estaba en el respeto, comprension, tolerancia, comunicación, pero principalmente siempre llegaban a acuerdo mutuos inquebrantables, su único hijo escogería su religión, se casaron solo por el civil, ella compartia con el algunos Sabbath, y el compartia con ella un domingo en una iglesia católica, o simplemente se olvidaban de lo que eran y se escapaban en familia a la playa, el campo, o la montaña.....

      Los problemas no sólo se deben a que los cónyuges sean de diferentes religiones o niveles de creencias, si no al grado de fanatismo, por ejemplo: ¡está mal que cantes, eso va contra dios! ¡No fumes por que está prohibido!; pues esta forma de vida desgasta la relación y no es sano que alguien juzgue y critique a su pareja, intentando convencerla de su religión. 
      En cambio, compartir creencias posibilita una comunión mucho más profunda entre los dos, un crecimiento común y armónico en la misma fe, un mayor entendimiento para la educación de los hijos y una relación estrecha con la comunidad. La uniones de diferentes culturas ofrecen un lugar de encuentro y crean un vínculo nuevo entre los grupos de origen de los esposos. A través del lazo que los une se realiza una base de comunión y alianza entre sus grupos.
      Por otro lado, los hijos que nacen en uniones de diferentes creencias se sienten herederos y partícipes de los valores humanos y las riquezas culturales y espirituales que existen en ambos grupos en los que hunden sus raíces. 
     Dignamente, ambos pueden crecer como pareja e individualmente, pues necesitan aprender valores como tolerancia a la diversidad religiosa y el respeto. Asimismo, la familia podrá crecer en un ambiente donde se respeta lo diferente y tendrá libertad de elegir qué quieren ser o qué religión desean practicar.

      Vivimos en un planeta gobernado y dirigido por la religión, hemos librado batallas sangrientas en nombre de nuestros dioses, Yo me considero muy poco conocedora de estos temas, se supone que soy católica, creo firmemente en Jesús, tengo amigos, cristianos, católicos, judíos, musulmanes, hasta santeros, nos llevamos bien, porque la clave es aceptar al otro y respetar sus creencias, y cuando nos reunimos lo menos que hacemos es hablar de nuestros dioses, solo compartimos de la amistad que el otro nos provee.

Nunca pierdas la fe...

saludos,

Besos de coco.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: