Hay que apartar de nuestras vidas ese espíritu de liderato que tan arraigado esta en las congregaciones. La iglesia local tiene una cabeza que es el pastor y es por medio de este, que los creyentes van tomando forma por medio de la palabra inspirada que va alimentando y corrigiendo nuestras vidas. Cuando el apóstol Pablo habla de sus lideres, no los nombra como tal, sino como colaboradores, este es el caso de Tito, y de Epafras. El caso es que no hay un segundo, ni un tercero, para no crear competencia entre ellos, Pablo era la cabeza, como apóstol y perito, el cual puso fundamento, y el resto era labranza de Dios o edificio. De esta manera podríamos decir que todos los que colaboran activamente en la obra, son el numero dos. Todos podemos formar parte de ese equipo que hace que la iglesia local funcione, y se desarrolle plenamente sin rivalidad, por cuanto todos los que trabajan y se esfuerzan en cualquier área de la iglesia son parte del equipo ministerial. Llamemos le, el numero dos o el segundo de abordo. En estos tiempos complicados, necesitamos la sabiduría de Dios para gobernar la obra. Y dado que el enemigo no descansa, necesitamos plantar buena semilla de sabiduría divina para que la maldad no cobre ventaja. Adaptado de la palabra del martes 7 de junio, por nuestro pastor Jose Garcia Tomas.

La biblia no es solamente para aprenderla de memoria, la palabra sin la practica de esta, se queda sin espíritu, y el Espíritu de la palabra se encuentra en la acción. El apóstol Santiago nos dice que la fe sin obras esta muerta, y una fe muerta no puede hacer nada, y mucho menos darnos salvación. Es por la fe que somos salvos, y la fe necesita ejercicio.
La iglesia o cuerpo de Cristo necesita de hombre y mujeres que pongan en practica la palabra, Dios no quiere hacer de nosotros buenos estudiantes, si no mas bien: buenos creyentes.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: