En Cantón, una ciudad de China, ha habido una intranquilidad natural (si se quiere);  pero lo que la motiva no deja de ser cómico después de hasta indignante, además de causar un gran susto entre los empleados de una entidad bancaria de la referida ciudad.

El relato siguiente se basa en lo que, al respecto, informó la prensa china el viernes ocho de enero de 2010.

Los empleados del “Banco de Construcción de China”, cuando se incorporaban a sus labores matutinas, se llevaron un susto monumental: encontraron que la cámara (compartimiento o sala) acorazada, en la cual se guardan los depósitos, tenía su puerta vertical de seguridad completamente abierta. De primer momento, lo visto no dejaba lugar a dudas: estaban en presencia de un gran robo. El ladrón debería ser uno de ellos mismos (un empleado), o un experto en sistemas de seguridad bancaria… ¡Esperen!, la cosa comienza a aclararse: los operarios de la agencia efectuaron de inmediato una inspección, quizá para determinar las pérdidas de la sustracción, y muy pronto detectaron lo ocurrido. ¿Qué pasó?!: nada y todo; no faltaba ni un yuan; un ratón, enredado entre los cables del sistema antirrobo de máxima seguridad, luego de haber activado el botón de control de apertura de la puerta vertical de seguridad, fue el espectacular protagonista que sólo le faltó (en su “plan”) contratar miles de sus congéneres y cargar con el botín.

La verdad, ironía adelante, es que hay sistemas de seguridad que más que seguridad risa es lo que dan. Ahora a los bancos chinos se les está pidiendo que extremen la seguridad contra gatos y ratones callejeros (ojalá que los chinos, a la venezolana, no construyan un “complejo” andamiaje “legal” que les termine de desgraciar la vida a los pobres gatos y ratones callejeros).

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: