La Película ganadora del Oscar

Cine:

De las películas que se encuentran nominadas al Oscar a Mejor Película (y a los Oscars en general), esta es la que más he disfrutado. Se trata de una comedia dramática dirigida por Peter Farrell y protagonizada por Viggo Mortensen y Mahershala Ali. La historia transcurre en Estados Unidos al principio de los años sesenta. Tony "Lip" Vallelonga (Viggo Mortensen) es un tosco y fornido italoamericano nacido y criado en el Bronx en Nueva York, que trabaja como personal de seguridad en el "Copacabana", un conocido club nocturno. Ante el cierre temporal del club, se encuentra sin empleo y por una recomendación es contratado como chófer de un virtuoso pianista que pretende hacer una gira, el Doctor Don Shirley; pero hay un "pequeño" inconveniente. Don Shirley es negro. Tony es italiano de pura cepa y por sus venas corre el racismo heredado de su padre, así que al principio la idea no le atrae mucho, porque no sólo debe ser un chófer, también debe ser una especie de ayudante, o mayordomo, condición que encuentra humillante. A esto se suma que en plena época de la lucha por los derechos de los afroamericanos lideradas por Martin Luther King y John F. Kennedy, esos años en que las personas aún veían esa igualdad como una utopía, Shirley quiso hacer su gira por el Sur de los Estados Unidos, el territorio donde estuvo más arraigada la cultura esclavista y la desigualdad racial.

El racismo de Tony no era tan arraigado como el de otros semejantes y eso más la buena paga que le ofrece el pianista, lo convence de tomar el trabajo. Son dos personas completamente opuestas: Tony es blanco, de familia italiana, rudo, malhablado, glotón, con un pensamiento simple, estrecho, aunque noble y claro como el agua; en cambio, Don, a pesar de ser negro, se ha criado en la élite social, estudió música en Rusia, es un pianista virtuoso, políglota (habla ruso e italiano), culto, refinado, tiene un contrato con una discográfica y un apartamento lujoso encima del Carnegie Hall. Tony pertenece a una familia numerosa, Don es un hombre solitario. El primero intenta enseñar al pianista sobre la cultura que no conoce de los suyos, de los negros, hablándole de Aretha Franklin y Little Richard; mientras que Shirley intenta mejorar la dicción de Tony, su comportamiento impulsivo y su lenguaje vulgar, incluso ayudándole a redactar y mejorar las cartas que Tony le escribía a su esposa mientras viajaba con el músico. Juntos, tendrán que hacer frente al racismo imperante en la sociedad americana y los prejuicios que de allí se derivan; pero múltiples experiencias irán trabando una verdadera amistad entre ellos, difuminando las diferencias y acercándolos como los dos seres humanos que son.

El actor obtuvo el Oscar a Mejor actor de Reparto

Ser atacado en un bar sólo por ser negro, no poder usar el mismo baño que sus anfitriones blancos (¡los mismos que lo invitan a tocar y le pagan grandes sumas de dinero por ello, no le dejan usar su mismo retrete!), no poder probarse un traje en una sastrería sin pagarlo primero, ser detenidos por la policía de forma arbitraria, no poder compartir el restaurante con sus anfitriones; estas y muchas otras situaciones son las que debe enfrentar Don Shirley en su viaje al Sur profundo, pero no esta solo esta vez: cuenta con la ayuda de Tony para resolver, a veces a su manera tosca, los malentendidos y las humillaciones. Es de destacar que la gira fue decisión de Shirley y que, como dice un personaje de la película "Se necesita valor para cambiar los corazones de los hombres", por lo que la gira no era sólo un negocio.

A su manera simple y un poco ingenua, Tony le toma cariño al pianista de quien dice "Es un genio, pero no parece divertido ser tan inteligente" y luego le dice al mismo Shirley "El mundo está lleno de gente solitaria temerosa de dar el primer paso". Estamos en presencia de una sabiduría básica que sale por boca de Tony y de una cultura superior que está representada por Shirley quien, en sus propias palabras, a pesar del dinero, la cultura, el refinamiento y la música, se encuentra solo: los negros lo rechazan por no ser como ellos, lo mismo que los blancos; no se siente ni blanco, ni negro, ni hombre. Y esa condición le hace apreciar aún más todo lo que Tony hace por él.

Con unas sólidas actuaciones de Mortensen y Ali, apoyadas en un guión brillante y divertido y una dirección pulcra y sin defectos, Green Book es una película que vale la pena, no sólo ver, sino volver a ver una y otra vez cada tanto, porque tiene esa impronta de mantenerse siempre fresca. Con elementos obvios de conflicto racial y lucha por los derechos humanos, la película agrega valores como la familia, el amor, la amistad, la aceptación e integración de las minorías y sobre todo la igualdad entre seres humanos, sin importar su estatus social, procedencia, raza, credo o inclinación sexual, pero consigue hacerlo de una manera poco proselitista y muy fluida a lo largo de la aventura en que se embarcan Tony y Shirley. Una comedia dramática y excelente road movie que disfruté y por ello la recomiendo ampliamente

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