Ciberacoso

CIBERACOSO

ACOSO VIRTUAL EN LA RED

Este es uno de los aspectos negativos que nos aporta la era del INTERNET, donde aparentemente todo se consigue y todo se puede en un mundo virtual sin fronteras. Un lado oscuro difícil de controlar y prácticamente imposible de evitar. Por tanto, crear una ciberética, una ética basada en el respeto hacia los demás usuarios, es una asignatura pendiente y de cada vez mayor urgencia para contrarrestar el Ciberacoso.

Este término, el CIBERACOSO, fue utilizado por vez primera por el educador canadiense llamado Bill Belsey y constituye actualmente un DELITO PENAL, cuando se prueba en cada caso particular de que realmente exista. No obstante, la astucia del acosador virtual lo convierte, ocasionalmente, en una misión a veces complicada para demostrarlo.

Ciberacoso

¿QUÉ ES EL CIBERACOSO?

Es un comportamiento inadecuado de quien lo practique y se basa en el acoso virtual, es decir, maltrato hacia una persona o grupo en la red. Dicho acoso se manifiesta mediante ataques contra otro individuo, haciendo públicas datos personales de aquél a quien se pretende dañar. Este comportamiento suele conseguir dañar la imagen personal y profesional de la persona a quien va dirigido el acoso.

Se trata de una nueva forma de ACOSO que surgió hace unos pocos años y donde la presencia física no es necesaria ni por parte del acosado, ni la del acosador. El CIBERACOSO es equivalente al maltrato psicológico.

El Ciberacoso se basa en una serie de características que ya se han estudiado y se pueden resumir, prácticamente, en las siguientes:

Divulgación de falsas acusaciones contra el ACOSADO en la red. Revelación de datos personales de una persona a quien se pretende acosar. El ACOSADOR llega incluso a investigar el entorno, la familia y las amistades, así como el ámbito profesional de aquella persona a quien pretende acosar, recopilando así datos importantes y estudiándola a fondo, para así conocer mejor cómo y por dónde atacarla. Hay situaciones en las que el acosador publica mensajes difamatorios contra su víctima en distintos foros y páginas webs. Aunque dichos portales pueden cerrarse, así mismo se pueden abrir nuevas páginas donde el acosador puede proseguir con su actitud malintencionada. Hay casos en los que el acosador rastrea, además, la dirección IP de la persona a quien pretende dañar y hacerle la vida imposible para tenerla más controlada conociendo su localización. Ocasionalmente, el acosado, si no está pendiente, puede no darse cuenta al principio del acoso que sufre. Pero, cuando dicha actitud persiste y va a más, las consecuencias pueden ser gravísimas, puesto que es fácil dañar la imagen de una persona a través de la red, donde los comentarios malignos y dañinos están a la vista de todos. Hay acosadores que se hacen pasar por la víctima del acoso, situación que le dificulta al verdadero acosado demostrar quien realmente es la víctima.

En la red, el acosador goza de anonimato que le concede poder, ya que se cree invencible e ilocalizable. Se infla de valor al pensar que nadie sabe quién es ni dónde está y no piensa más allá de que puede ser investigado a través de las huellas virtuales que va dejando en la red.

Una actitud virtual inaceptable y deplorable de una persona que se esconde en la red aprovechando la oportunidad de arremeter contra otros por celos, envidia y otras razones más, una actitud incomprensible que se denomina CIBERACOSO.

Ciberacoso

Ciberacoso

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: