fotografía

De raíces mayas, la ciudad de Chichicastenango situada en Guatemala dispone de un singular camposanto con las lápidas pintadas de diversos colores, una costumbre que nada tiene que ver con la religión católica aunque se pueden ver muchas cruces. La costumbre ancestral que conservan los habitantes de este lugar es una conección de los vivos con los muertos donde la muerte no significa tristeza. Para la etnia Quiché que se extiende por una importante región guatemalteca, la muerte tiene una amplia relación con los colores y cada color tiene su significado.

fotografía

Según la costumbre el color blanco es para honrar el recuerdo de los padres, el rosado para las niñas, el celeste para los niños, para las madres el turquesa, los abuelos el amarillo, etc. Frente al cementerio hay un pequeño bar con un nombre muy significativo, "Tienda el último adiós", como recordando o haciendo alusión a los familiares que ya se han ido. Son muchos los chamanes que ofrecen sus servicios oficiando plegarias para reconciliar los muertos con los vivos o alejar malos espíritus, se encienden hogueras y se quema incienso y para completar la ceremonia se consumen comidas típicas y se bebe aguardiente.

fotografía

Cuando llega la festividad de Todos los Santos los jóvenes recorren las calles de Chichicastenango haciendo sonar tambores para terminar el día en el camposanto y para demostrar que no temen a los muertos pasan la noche durmiendo sobre las tumbas multicolor o participando con los chamanes en ceremonias de reconciliación que algunas veces duran toda la noche. La entrada del cementerio cuando se acerca esta festividad se llena de puestos de flores y también de comidas típicas del lugar donde los visitantes de las tumbas compran diversos platos que luego consumen junto a las tumbas de sus familiares. También las riegan las tumbas con aguardiente y otras bebidas como haciéndoles participar en la festividad.

fotografía

fotografía

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: