Las causas profundas. Ahora nos toca REFLEXIONAR

LAS CAUSAS PROFUNDAS. Ahora nos toca REFLEXIONAR.Tener el coraje de no detenernos en las causas inmediatas y volver la vista atrás, a las causas profundas, a los motivos iniciales que han causado semejante tragedia. Porque no estamos exentos de responsabilidades.

El poder de las imágenes hace vibrar las emociones. Actuar según los sentimientos y estimular la toma de conciencia. Una foto como la del niño ahogado en la costa de Bodrum ha hecho más por  la causa de los aspirantes a refugiados que  todas las demás fotos de naufragios vistas con anterioridad. Y mucho más que los miles de textos escritos sobre el mismo tema.

Pero esto no nos exime de intentar comprender. La emoción que sentimos no nos exonera de buscar la forma de discernir mejor las causas profundas que han desembocado en semejante drama. Porque entre el niño ahogado en una playa turca y todos los errores que han conducido a la catástrofe siria hay un vínculo, una relación causa-efecto sobre la que hay que reflexionar.

Claro que hay causas inmediatas. La guerra entre Daesh y los Peshmerga, en la región de Kobane de donde es originaria la familia del pequeño Aylan. El terror implacable que ejercen los fanáticos del Estado Islámico en este vasto territorio. Y, un poco más arriba, la aniquilación de Siria por su presidente Al - Assad y los diferentes frentes armados.

Pero el examen de las causas ha de ir más lejos. Detrás de las causas inmediatas están las causas profundas.  La más importante, la pasividad de la comunidad internacional frente al conflicto sirio durante cuatro años. Hasta que la bomba nos ha explotado en la cara, con sus convoyes de refugiados que atraviesan Europa y mueren en nuestras costas.

¿Ha habido resignación por nuestra parte? Ciertamente. Resignación, fatalidad, ausencia de iniciativas diplomáticas ante la difícil solución de la crisis de Oriente Medio (y van 30 años). Incapacidad también de Europa y las democracias occidentales de emplear la fuerza de forma eficaz, cuando no hay otra solución. Se puede afirmar sin riesgo a equivocarse que este niño no hubiera muerto ahogado en el mar si no hubiéramos dejado que se pudriera la situación de Siria durante cuatro años.  

Sin duda, la historia no se reescribe. Pero a la luz de los acontecimientos, podemos, debemos preguntarnos por nuestra desidia, que es también una de las causas profundas del caos internacional que se constata en este momento.

Las causas profundas. ahora nos toca reflexionar. Obama

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: