Las canciones tristes no son para ponernos igual, nos sirven para mitigar un poco o un mucho de la tristeza que jamás debiese anidar en nuestro ser porque la tristeza nos vuelve vulnerables a todo, enfermedades inclusive; la tristeza no nos deja pensar bien y terminamos tomando la decisión menos venturosa y quizás entonces las canciones tristes provengan de palabras tristes que al ser musicalizadas pierden su parte trágica y surgen como himnos de victoria sobre la pesadumbre que dio origen a la tristeza que embriagaba al escritor. Sean pues estas líneas un agradecimiento a las canciones tristes que nos permiten volar sin alas, recorrer los confines de la tierra y los recovecos de nuestro interior y amalgamar la mente y corazón y llegar tan lejos como sea posible para pensar y reflexionar y buscar la solución a lo que nos perturba y tras escuchar muchas veces la misma estrofa, encontrar en un compás la respuesta anhelada. Gracias canciones tristes por formar parte de nuestra historia...

 

Guillermo Lora Santos.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: