El calor en el trabajo

El trabajo forma parte de nuestra vida y en él nos vemos obligados a pasar una parte del día. Y día a día, sin darnos cuenta, nuestras condiciones de salud se pueden ver resentidas por una u otra cuestión. Las características que debe cumplir un lugar de trabajo son muchas y, en concreto, se recomienda que las condiciones ambientales no han de constituir una fuente de incomodidad o molestia para los trabajadores. Siempre intentaremos evitar los cambios bruscos de temperatura, las corrientes de aire molestas, los olores desagradables y la irradiación excesiva. Las condiciones ambientales pueden afectar a la seguridad y la salud de los trabajadores, la ejecución del trabajo a llevar a cabo y el rendimiento laboral.

La satisfacción que sentimos por unas buenas condiciones de temperatura la conseguimos cuando nuestro organismo puede regularla a 37ºC, independientemente de lo que suceda fuera. El descanso puede verse alterado si estos factores se ven modificados hasta el punto de llegar a un estado de disconfort térmico. El hipotálamo, por ejemplo, detecta cambios en la temperatura y ejecuta mecanismos, como la sudoración o los escalofríos.

Las causas del disconfort son variadas: existencia de corrientes de aire, contacto con superficies extremadamente frías o calientes, diferencia vertical de temperatura, cambios de temperatura y humedad, ropa inadecuada, distribución desigual de las fuentes de transferencia de calor, etc…

Las condiciones termohigrométricas reglametarias serán:

Temperatura:

entre 17ºC y 27ºC para trabajos sedentarios y de entre 14ºC y 25ºC para trabajos ligeros.

Humedad relativa:

entre 30% y 70%, excepto en caso de riesgo por electricidad estática que deberá ser mayor del 50%.

Velocidad del aire:

<0,25 m/s en ambientes no calurosos.

<0,5 m/s en trabajos sedentarios en ambientes calurosos.

<0,75 m/s en trabajos no sedentarios en ambientes calurosos.

Por aire acondicionado:

Renovación mínima del aire de los locales:

-30 m³ de aire limpio por hora y trabajador para trabajos sedentarios en ambientes no calurosos.

-50 m³ en el resto de casos.

Recomendaciones:

-Actuar sobre las fuentes de calor interiores, apantallando los focos de calor radiantes (hornos, motores,…) y exteriores, con cortinas, persianas.

-Dotar los locales de ventilación general que evite el calentamiento del aire.

-Usar extracciones localizadas cuando se genere vapor de agua.

-Vestir con ropa de baja resistencia térmica.

Gracias a la aclimatación a la que el cuerpo humano consigue someterse, el hombre ha conseguido adaptarse a variaciones desde el frío más extremo de lugares como los polos hasta el calor más arriesgado de las zonas desérticas.

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