Elia despierta en pleno vuelo, siente que está en caída libre, relajado, feliz, es una experiencia maravillosa, no sabe dónde se encuentra ni quién es por el momento, solo ve nubes y una brisa fuerte que sopla en su cara.

Al fin comienza a entender quién es y se siente vivo, se da cuenta que va hacia abajo de manera acelerada. Sin embargo, piensa que maravillosa vista tengo y que bonito se ve todo desde arriba. Empieza a ver que hay algo debajo, parecen montañas, ríos, playas, pero aún no se distingue bien, y dice, puedo escoger hacia dónde voy.

Ya despierto y consciente de que va cayendo comienza a pensar, ¿será que voy a estrellarme contra el piso?, voy a morir. Sus pensamientos le provocan un miedo tremendo que casi lo paraliza, por supuesto todo lo que estaba viviendo de manera bonita y extraordinaria se esfuma, ya no tiene sensación de libertad, ya no aprecia lo que tiene a su alrededor, solo piensa en su próximo choque y cuánto dolor podría producirle.

De repente recuerda que es imposible que haya llegado hasta allí solo, y que no pudo haber saltado sin nada que le permitiera maniobrar para salvar su vida, así se da cuenta que tiene un paracaídas en su espalda, piensa por un momento ¿será que funciona? de nuevo vuelve a dudar y por supuesto cada vez está más cerca del suelo. Sus pensamientos solo arrastran posibles desastres, si voy hacia las montañas puedo golpear un acantilado y herirme de gravedad, si escojo ir hacia la playa puedo enredarme en el paracaídas y morir ahogado, si caigo en el monte puedo quedar atrapado en un árbol y algún animal podría comerme, no encontraba qué hacer y decidir.

En un momento de desesperación cuando su cabeza ya no daba para pensar, muerto de miedo decide soltar todos sus problemas y decir "LO DEJO EN MANOS DE DIOS". él recuerda que tiene el paracaídas en su espalda y decide abrirlo, de repente se da cuenta que no abre, y cada vez está mas cerca de estrellarse e intenta pensar en si dolerá o no, recuerda de nuevo a DIOSy es cuando escucha, abre el de emergencia Elia! sin pensarlo, tira de él y se despliega un paracaídas hermoso, multicolor, nuevamente siente el control sobre su vida y decide buscar el equilibrio y manejarlo hasta poder tocar tierra, allí renace como el ave Fénix, evalúa dónde quiere ir y decide tomar la desición que lo llevará a su nueva vida.

MORALEJA DE VIDA

Esta historia podría ser la de muchos, al analizar el viaje de Elia en caída libre, bien podría decirse que es nuestra propia vida. 

Cuando venimos a este mundo lo hacemos sin saber a ciencia cierta que vinimos a cumplir un propósito, por eso al principio todo es muy natural, alegre y sin preocupaciones porque tenemos quien nos alimente y nos dé calor.

Posteriormente, empezamos a comprender muchas cosas. Sin embargo, aún nos sentimos con cierta seguridad, solo vemos lo bueno de la vida y no  tenemos demasiadas cosas de qué preocuparnos.

En la medida que entramos en la adultez comenzamos a comparar y a darnos cuenta que no tenemos control sobre muchas cosas y que debemos empezar a tomar desiciones que definirán nuestro camino, las preocupaciones se hacen presentes y según el tiempo que le dediquemos con pensamientos negativos, posiblemente dejemos grandes oportunidades en el camino, esto nos afectará en cierta forma nuestro recorrido.

Cuando ya estamos acostumbrados a anteponer la negatividad en nuestros pensamientos y en la toma de desiciones, nuestra vida se hace rutinaria y nos cansa, es cuando empezamos a sufrir de un gran estrés que nos enferma.

Simplemente no queremos pensar más, hay quien fuerza estos momentos y no viven para contarlo o quedan afectados para el resto de sus vidas, mientras que otros simplemente comprenden que deben soltar la carga emocional que los embarga, y es cuando  se producen los MILAGROS.

Aunque nuestros hábitos tratarán siempre de sacarnos de contexto para llevarnos de nuevo a las preocupaciones, por ser la forma como nos enseñaron a responder antes las adversidades, siempre la desición de cambiar será nuestra.

Es en los momentos de mayor desesperación que comprendemos que Dios vive en nostros, es cuando escuchamos realmente su voz diciendo:

Siempre hay una salida ante cualquier adversidad, solo debes dejar de alimentar tus pensamientos con mentiras, decepciones, frustraciones, rencores, desconfianzas, ira, para fluir hacia tu verdadero sueño con amor y armonía, recordando siempre...

" VIVO DENTRO DE TI, NO ESPERES ESTAR DESESPERADO PARA ESCUCHAR MI VOZ"

 

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