La búsqueda de la mujer ideal

La búsqueda de la mujer ideal

La búsqueda de la mujer ideal o, hablemos claro, del ideal masculino de cómo debe ser una mujer, siempre ha ocupado un gran espacio dentro, tanto del pensamiento femenino como de la sociedad en general. Es algo intrínseco que está ahí y que todas sabemos que está y que cada mujer lleva de diferente modo y desigual dificultad.

Sinceramente, me jode mucho ceñirme a un papel ideado en las cabezas de otros y por eso paso de esos rollos maquiavélicos y deprimentes. Bastante tengo con ser yo para tener que ser el yo de otros. Pero yo soy yo. Sin tener nada especial, no creáis que soy alguien fuera de serie, al contrario, soy bastante normal, ni guapa ni lista ni un encanto de la naturaleza pero soy yo. O sea, qué soy yo, qué me encontré, qué me gusta ser yo aunque los demás al verme piensen que apenas tengo motivos… ¡Qué tontos! Sí que los tengo pero ellos no lo saben ver. Repito, qué tontos, ¡se me pierden!LA BUSQUEDA DE LA MUJER IDEAL. LA BÚSQUEDA. LA BÚSQUEDA. LA BÚSQUEDA. LA BÚSQUEDA. LA BÚSQUEDA.

La búsqueda de una mujer no empieza siendo la búsqueda de la imagen ideal sino la búsqueda de la imagen real

Como la mayoría de las mujeres durante la adolescencia lo pasé mal. Cuando te buscas es imposible no fijarse en los cánones impuestos. Seguirlos es más fácil que encontrarse. Al fin y al cabo, ya están ahí, no hay que mover ni un dedo. Al contrario, te lo meten por los ojos: en las revistas, en la televisión… en todas partes está la mujer ideal que, por supuesto, es profundamente irreal y prácticamente imposible.

En este momento tomamos una decisión importante que nos marcará de por vida, que decidirá quién somos y quién seremos, que trazará una línea que seguir y una forma de ver y de pensar. ¿Seremos nosotras mismas o el producto feroz e insaciable de los demás? Y esto es así sin peros que valga.

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La búsqueda de la mujer ideal

Adoro repetir ropa sin importarme. Ponerme cualquier cosa y encontrarme genial. Usar el mismo bolso con toda la ropa, sea adecuado o no, sin que combine ni por casualidad, hasta que se rompa en pedazos y tenga que sustituirlo por otro de parecida índole, que por supuesto llevará la misma vida sin descanso y de penurias que sus antecesores y de los antecesores de sus antecesores, con el único premio de llevarse al morir, un trocito de mi corazón figuradamente.

Y es que las cosas tienen la importancia que queramos darle, ni más ni menos. Las mujeres más bellas no son las que lucen hermosas sino las que se encuentran hermosas y sé que muchos me llamarán loca ilusa y no compartirán esta opinión porque tienen los ojos mal acostumbrados y no saben mirar y se inventan y reinventan y se quitan y se ponen y se recomponen con la única meta y finalidad de sentirse tan bien como yo tomando un oloroso café matutino con mi pijama de franela y sin peinar. Si me peino antes, el café no sabe igual…Rarezas del café.LA BUSQUEDA DE LA MUJER IDEAL. LA BÚSQUEDA. LA BÚSQUEDA. LA BÚSQUEDA. LA BÚSQUEDA. LA BÚSQUEDA.

La búsqueda de la mujer ideal

Consejos para buscadores:

Si buscas la mujer ideal ponte una peli o búscate un buen libro de ficción. Como el propio nombre indica, lo ideal es fantasía y, la búsqueda de la mujer ideal, una quimera más.

En fin, a lo que voy. Aunque algunas mujeres decidan por sí mismas, libremente y en plena facultad mental, son las menos. Yo a esas mujeres las apoyo porque están ejerciendo su libertad y el derecho a ser como quieren. Pero, repito, son minoría.

La sociedad obliga a seguir unos cánones impuestos y establecidos. Y si bien, a ninguna le pone una pistola en la cabeza, si les dispara año tras año con la idea de que la búsqueda de la mujer ideal siempre requiere del paso por un quirófano.

Pero como ahí no está la búsqueda auténtica, al cabo de un tiempo notamos un vacío porque lo que encontramos en la búsqueda no nos llenó y vamos a por más al mismo sitio. Al final, la cirugía acaba siendo una droga que nos consumirá.

Antes teníamos que ser de piel muy blanca y llevar asfixiantes corsés, vestir solo de largo, ser vírgenes hasta el matrimonio, ser repudiadas si éramos violadas mientras el violador quedaba sin castigo, no podíamos votar o sacar dinero del banco si no firmaba un hombre(marido, padre….), se nos negaba la educación, etc. Actualmente, no padecemos estas circunstancias. Los tiempos han cambiado las circunstancias también, pero seguimos soportando opresión.

Toda forma que obligue a cambiar el cuerpo de una mujer para alcanzar unos cánones, no ya “ideales”, sino irreales e imposibles, es opresión.

En cierto modo, me da lástima ver a jovencitas lindísimas operarse los senos, la nariz… en cuanto apenas tienen dinero, o incluso, se lo pagan sus padres como un regalo. Ni siquiera esperan a saber si le gustan sus cuerpos. Salvo casos especiales, si con 16, 18, 20 años rechazas tu cuerpo, el especialista conveniente es el psicólogo no el cirujano.

Conclusión:

Sé que el feminismo no pasa por su mejor momento. Muchos y muchas lo consideran caduco y desfasado. Las mujeres, en la práctica, todavía no tenemos los mismos derechos que los hombres, ni se nos trata igual, ni tenemos las mismas oportunidades, ni tenemos libre elección sobre nuestro cuerpo. Yo no descartaría rescatar del fondo del baúl y desempolvar el viejo feminismo y, eso sí, volverlo más moderado. Quien piense que no nos hace falta, por desgracia, está muy equivocado.

Les dejo este vídeo ilustrativo del genial artista gráfico: Frederic Doazan

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