El Bulldog Francés

 El Bulldog francés

El Bulldog Francés es un perro tan maravilloso como complicado. Es una lástima que en Wikipedia no expliquen ciertas cosas sobre ellos que, a mi parecer, son importantes y es necesario conocer.

Empezaré diciendo que yo tengo dos, y ambos tienen casi 5 años. Puedo decir que en todo este tiempo he aprendido mucho de ellos, y aunque no soy una experta de esto ni de nada, espero poder responder tus dudas.

Hablaré de todo lo bueno, pero también de lo no tan bueno que tiene EL BULLDOG FRANCÉS. Como el material es denso, lo dividiré en dos grupos de diez mandamientos cada uno.

Aquí van los primeros diez.

1 - Amarás a tu dueño sobre todas las cosas. Es una realidad que el Bulldog Francés vive por y para su dueño. Adora estar a su lado todo el tiempo, y eso hace de él un excelente perro de compañía. De hecho, dicen que quien prueba un frenchie (llamados así comunmente), ya no quiere un perro diferente. Son perros muy cariñosos (a veces en exceso), y adoran a los niños. Yo creo que esto último ocurre porque, manteniendo las distancias, se parecen a ellos en gran medida (siempre al lado de "papá y mamá", y con ganas de jugar a todas horas).

2 - No dormirás sin ronquidos. Como cualquier amante de esta raza sabe, el Bulldog Francés tiene serios problemas respiratorios. Si no estás acostumbrado a dormir "con ruido", es mejor que te olvides de tener un frenchie. Yo ya me acostumbré a eso, pero debo reconocer que a veces (especialmente de noche) roncan tan fuerte que parecen dos enormes motos recorriendo mi casa. La causa principal de este problema, es la misma que hace que resulten tan especiales y encantadores: su nariz chata. Su aspecto es el resultado de sucesivos cruces que criadores de los barrios populares de París hicieron a finales del siglo XIX con objeto de conseguir una raza ágil y atlética que fuera buena en los combates de perros. Rápidamente conquistó a la alta sociedad y al mundo artístico, debido a su aspecto original y su singular carácter.

3 - Santificarás los pedos. Sí, eso he dicho. Y es que hay momentos en los que puedes volver a rezar implorando que la pesadilla termine. Esa nariz chata que antes mencioné es también la responsable de que esto ocurra. El morro chato de estos animales hace que se agachen al plato más que otros perros para alcanzar la comida. Para esto hay una solución que consiste en comprar platos especiales que cuentan con una base más elevada. Pero aún así, el problema no se arregla sólo con eso, ya que seguirán siendo chatos y respirando con dificultad. Por culpa de esto, parte del aire lo recogen por la boca, y al comer tragan aún más. Este aire va directo al estómago y..., como consecuencia llegan los pedos. Dependiendo de su alimentación (sobre la que escribiré pronto largo y tendido), "ese aire expulsado" será más o menos soportable.

4 - Honrarás al suero fisiológico. Esas arrugas que abundan en la cara de nuestros frenchies y que ayudan a que tengan tanto carácter, necesitan de cuidados regulares y especiales. En ellas se almacena mucha suciedad, y como no existe transpiración alguna, pueden llegar a irritarse y desembocar en alguna infección. Es por eso importante limpiarlas, y lo mejor para eso es el suero fisiológico. Repasaremos cada arruga con suavidad, y por último las secaremos con cuidado. El secado es importante porque como antes dije, no hay transpiración, y no se secan solas. Podrían irritarse aún más si no lo hacemos.

5 - No me llevarás al agua. Una gran verdad, esta raza no sabe nadar. Son muchos los casos de dueños que no conocían este dato y se fueron de excursión a la playa o al río con sus perros. Lejos de divertirse, la situación fue dramática cuando se dieron cuenta de que los frenchies, a pesar de lanzarse a todo porque no tienen miedo a nada, no supieron salir del agua y se ahogaron. Es por eso que hay que tener mucho cuidado con estos molosos que carecen de la capacidad natural de saber defenderse en el agua.

6 - No me dejarás la comida siempre disponible en el plato. El Bulldog Francés es propenso a engordar con mucha facilidad. Por su tamaño y la corta longitud de sus patas, el exceso de peso puede ser un gran problema para sus huesos, y sobre todo para su respiración, que será aún más complicada. Por este motivo es bueno imponer unos horarios para comer. Cuando ya son adultos, como los míos, es suficiente una comida al día (con la cantidad indicada para sus respectivos pesos).

7 - No te olvidarás de que soy muy inteligente. Los frenchies son considerados una de las razas perrunas más inteligentes. Aprenden mucho y muy deprisa, y yo soy testigo de eso. Relacionan las cosas fácilmente, y por ello es sencillo hacer de profesora con ellos. Entienden deprisa si estás enfadado, si algo está prohibido, o si recibirán un premio por haber hecho algo bien. En mi caso, es siempre un enorme placer aprender con ellos, ya que nunca dejan de sorprenderme.

8 - No te olvidarás de la crema de Aloe Vera. Los dedos de los frenchies están conectados en parte, como en el caso de las ranas. Es gracioso e incluso atractivo, pero a veces les molesta, especialmente en verano. La razón es que esas zonas pueden irritarse por culpa del pelo. Les pica más cuando hace calor, y tienden a lamerse. Es por eso que un cuidado regular de "pies y manos" con crema de Aloe Vera les ayudará a mantener la suavidad y evitar cualquier tipo de irritación. Lo bueno de esa crema es que es útil para cualquier tipo de irritación cutánea, así que es siempre una ventaja tenerla a mano.

9 - No te enfadarás si vomito cuando me altero. Volvemos a sus problemas respiratorios, y ésta es otra de las consecuencias. Cuando se excitan porque están contentos, cuando juegan durante un rato largo, cuando comen sin hacer alguna pausa..., son varias las razones que provocan las típicas vomitonas del Bulldog Francés. En momentos como esos, la dificultad para respirar se torna en pequeños ahogos y/o arcadas, y como resultado, vomitan. Casi siempre se trata de un cúmulo de saliva, no más. Por suerte o desgracia (depende cómo lo quieras ver), a veces no te da tiempo a verlo, porque antes de llegar a limpiarlo, él lo ha hecho solito.

10 - No te extrañará si no ladro. El Bulldog Francés es un perro muy tranquilo, pero a la vez muy cómico (no hay día que yo no me ría con sus gracias). Su ruido al comer, dormir y jugar, lo compensa después con su silencio. Esto es porque raramente ladra. Suele hacerlo sólo cuando tiene que llamar a atención de su dueño o avisarle de algo. En mi caso, mis vecinos dicen que son los perros perfectos, porque jamás molestan, ya que apenas se les oye. Y es, sin duda, todo un alivio saber que cada vez que salgo sin ellos, puedo estar tranquila porque no van a hacer ruido.

 

Y éste es el fin de los diez primeros mandamientos del Bulldog Francés. Espero que hayan resuelto alguna de tus dudas.

Hasta los próximos diez, buenas tardes, y buena suerte!

 

 

 

 

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