Buenos momentos, buenos recuerdos

A lo largo de la vida se presentan todo tipo de situaciones. Es bueno que se recuerden aquellas que fueron agradables y positivas. 

El recuerdo siempre está presente según se van cerrando etapas y cumpliendo años. 

Las travesuras que se hicieron de niño, los primeros escarceos amorosos y las aventuras vividas durante la adolescencia, las locuras cometidas de joven o situaciones  curiosas que se produjeron al llegar a la edad adulta, son recuerdos que permanecen en la mente porque transmitieron sensaciones agradables. 

Los recuerdos que nunca se olvidan

Por mucho tiempo que trascurra y aunque se vivan situaciones negativas, los recuerdos que permanecerán imborrables serán los de la infancia. Los momentos pasados con los padres y hermanos, los primeros amigos, son situaciones que vuelven a la mente de todas las personas en numerosas ocasiones. 

El primer amor de la adolescencia, el afán de quererse comer el mundo de los 20 años, nada de eso se olvida con la llegada de las decepciones que se sufren al llegar a la madurez. Es más esas decepciones para algunas personas solo son eso una etapa mala a la que no merece la pena dedicarle ni un segundo de su vida. 

Buenos recuerdos

A veces tener memoria selectiva puede servir de ayuda. Todas las personas necesitan crecer y evolucionar y si lo hacen quedándose solo con lo malo que se ha vivido solo servirá de freno que le impedirá conseguir aquello que desean. 

Cuando algunas personas llegan a la edad adulta quieren seguir viviendo  con la misma ilusión de cuando eran jóvenes. Y el modo en el que lo hacen es olvidando todo lo malo vivido y sin mirar atrás. Como es lógicio no olvidan que tienen mayores responsabilidades, pero son conscientes de que la única manera de progresar es mirando siempre hacia adelante. 

Buenos momentos, buenos recuerdos

Es evidente que  lo malo va a seguir presente no se puede borrar de un plumazo, pero también es cierto que no tiene ningún sentido seguir lamentándose continuamente por aquello que no fue como se había pensado.

Pero, tampoco es bueno permanecer inmovil y unirse a una corriente de constante negatividad. Eso poco puede aportar. Hay quien decide seguir hacia adelante sin preocuparse de lo pasado o de lo que pueda venir. Y dedicarse a vivir cada momento como si fuera el último de su vida. Que para recordar lo malo siempre estarán los demás. 

 


 

Buenos momentos, buenos recuerdos

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: