Boca sana

El cuidado de nuestra boca es una de las cosas más importantes de nuestra higiene diaria. Si la boca no está sana puede afectar a otros aspectos de nuestra vida cotidiana.

El cepillado diario de la dentadura es imprescindible, se han de lavar los dientes al menos dos veces al día, aunque para que la boca este siempre perfecta es preferible lavarlos cada vez que comamos.

El elemento más importante es el cepillo de dientes, si es posible que sea de parafarmacia, los que venden en los supermercados son de peor calidad. Hay tres tipos de cepillos dentales: suaves, medios y duros. Los de poca dureza o suaves suelen ser recomendables para los niños que aún tienen los dientes de leche. Para los adultos la mejor opción es el cepillo de dientes con los filamentos de dureza media. Si nuestra economía nos lo permite lo ideal es utilizar un cepillo eléctrico, puesto que llegará a partes de los dientes que un cepillo normal no alcanza y además la rotación permitirá que el cepillo limpie en profundidad la dentadura. La lengua también se cepilla puesto que en ella se acumula suciedad cuando comemos o bebemos.

La pasta de dientes es secundaria, pero es una ayuda. Los dientes no quedarán más limpios porque apliques más pasta de dientes, pero son una pequeña ayuda para evitar la caries gracias al flúor que contienen, también dejan un olor agradable en la boca. Actualmente, sobre todo en farmacias, existen dentífricos que además de contener flúor, cicatrizan las heridas que pueda ocasionar el cepillado y eliminan bacterias de la boca.

Lo más aconsejable respecto a los dentífricos es que tengan unos 2.500 ppm (partes por millón) de flúor para adultos, 500 ppm para niños que aún tengan los dientes de leche y unos 1.000 ppm para niños hasta doce años.

El colutorio es un enjuague se suele aplicar después del cepillado, tenemos que evitar que tenga antibiótico, puesto que este tipo de solución es para momentos puntuales en los que tengamos alguna llaga o herida en la boca, si abusamos de él luego no hará efecto.

Usar hilo dental para limpiar los huecos entre los dientes es una opción excelente, porque terminaremos de pulir nuestra dentadura (el hilo dental también suele tener flúor).

De vez en cuando y después del cepillado, durante cinco minutos, es recomendable usar los llamados cepillos interdentales, el grosor depende de la separación que tengamos cada uno en la dentadura.

Si mantenemos limpios los dientes conseguiremos que nuestra boca luzca perfecta, bonita y sana.

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