Azúcar, trigo y leche puede ser la respuesta a ese malestar.

A veces no nos sentimos bien, ya sea porque nos encontramos mal del estómago, bajos de energías o simplemente queremos bajar de peso pero por más que lo intentemos, no obtenemos resultados. Algunas de las razones que pueden estar explicando estos síntomas es el consumo de tres ingredientes muy presentes en nuestra dieta diaria: el azúcar, el trigo y la leche.

Azúcar, ¿por qué no es buena?

Cuando hablamos de que el AZÚCAR no es bueno, nos referimos fundamentalmente al azúcar refinado. Aquel que encontramos en la mayoría de bares junto a nuestro café o en innumerables alimentos que consumimos habitualmente, como por ejemplo, zumos embotellados, refrescos, batidos, cereales e incluso en el pan (sobre este alimento volveremos más adelante, cuando hablemos del trigo).

Es evidente que si revisamos las etiquetas de los alimentos que almacenamos en nuestra despensa nos daremos cuenta que consumimos mucha más azúcar de la que pensamos.

El problema de este alimento radica en que incluso un consumo moderado de ésta, está asociado con mayores niveles de mortalidad y con baja fecundidad, según la investigación realizada por Wayne Potts, profesor de Biología de la Universidad de Utah (EEUU).

Trigo, ¿por qué no es bueno?

El gran problema con el TRIGO es que todo el trigo que consumimos está genéticamente modificado y contiene un alto índice glucémico, eso quiere decir que cuando consumimos dos rebanadas de pan los niveles de azúcar en nuestra sangre aumentan tanto como si hubiésemos consumido dos pasteles, según el estudio publicado por William Davis titulado Wheat Belly: Lose the Wheat, Lose the Weight, and Find your Path Back to Health. Hecho que se asocia a una mayor presencia de diabéticos en la población.

En el estudio, el trigo también se asocia al sobrepeso, así Davis señala que a partir de los años 60, el trigo empieza a contener una proteína nueva, llamada gliadina que estimula el apetito, haciéndonos consumir al día, una media de 440 calorías diarias innecesarias para nuestra organismo. Es por ello, que abandonar el consumo de trigo está asociado con bajar de peso.

Este hecho, unido a los efectos nocivos del azúcar, nos lleva a una primera conclusión sobre nuestra dieta diaria: hay que evitar el consumo de pan blanco elaborado a base de trigo. Tan sólo con esa medida, estaremos reduciendo tanto la cantidad de trigo que consumimos como la de azúcar.

Recude las cantidades de trigo y azúcar que consumes, eliminando el pan

Leche, ¿por qué no es buena?

Nuevamente, uno de los principales problemas de la LECHE está asociado a la cantidad de hormonas y antibióticos que se administra a las vacas que la producen. Componentes que al ingerir la leche acaban en el cuerpo humano. Respecto a los efectos del consumo de leche, éstos están asociados con el desarrollo de alergias, enfermedades como la artritis, la diabetes, la generación de mucosidades e incluso se llega a hablar del desarrollo de algunos tipos de cáncer.

Es por todo lo anterior que he decidido iniciar mi reto #VivirSinAzúcarTrigoLeche que podéis seguir a través de mi canal de Twitter GrantaGoo. Únete al reto!

Si te ha resultado interesante el artículo, y sin ningún tipo de compromiso, puedes HACER CLIC EN LA PUBLICIDAD QUE ENCONTRARÁS BAJO ESTÁS LÍNEAS, y así contribuirás a que yo y gente como yo, continuemos elaborando contenidos para todos vosotros. Mil gracias!

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: