Ausonia. El encuentro. Iª parte

La primera vez que la vi quede sorprendido por sus modales y su saber estar, pero lo que mas me sorprendió es que me visitara como acompañante de un digamos amigo que siempre me intrigo. Este amigo que en realidad era impuesto por ser uno de los amigos de un verdadero amigo mio, osease que no era a mi a quien visitaba, pero eso me daba igual ya que la chica capto mi atención por múltiples cosas y todas agradables.

Su sonrisa era fresca, limpia y directa así como su mirada placentera, su piel limpia decorada con dorados de Sol para hacer que resaltaran sus ojos azules con reflejos verdosos dos diamantes que todo lo iluminaba. Como complemento una media melena rubio rojizo que sabia mover como si de un vals con violines al viento se tratara.

Fui yo el que salio al portal al verlos llegar y en el momento de dirigirme a Samuel salio mi amigo Ricardo. Los dos se abrazaron diciendo palabras que yo ni escuchaba ya que seguía mirando a la chica que me brindaba una sonrisa y una interrogante de no saber que decir ya que no habíamos sido presentados. Tome la iniciativa y con un beso en la mejilla dije......

Hola, me llamo Andres.

Ella con una sonrisa me contesto..

hola yo soy Ausonia.

En ese momento Samuel que se da cuenta de su error y desde el centro del salón se disculpo. Como vio que ya nos habíamos presentados nos pidió unos minutos para hablar con Ricardo.

!Claro! conteste yo mientras la chica asistía con la cabeza.

No hacia frió pero la chimenea tenia un mediano fuego que apetecía y señalando a Ausonia le hice pasar para sentarnos cerca. Ella encantada dijo.

Si gracias, me gusta mucho el fuego.

Creo que era danesa y su castellano era delicioso de escuchar por la melodía de sus tonos y ligeras torpezas de aprender, cosa que la hacia más encantadora. Se disculpaba por su torpeza al no encontrar algunas palabra. en mi interior me decía.....

!Dios mio! Se esta disculpando por ser tan encantadora.

En la mesa había tabaco y tomando un cigarrillo para mi le ofrecí, asistió tomando uno entre sus dedos y llevado a los labios con gesto de...... ¿medas fuego?. Apresurado tomo el encendedor y lo mas caballerosamente que podía me acerque y pude ver el conjunto de su rostro más de cerca.

Su aroma era suave, me recordaba ciertas flores y plantas que se aprecian cuando paseas el monte.

Ahora no tenia tiempo de recordar y comparar nombres y perfumes, ahora tocaba apreciar sus encantos sin que se diese cuenta del gran impacto que causo en mi.

Que música más linda tienes puesta..... Comento

Gracias, le conteste.......... Me gusta toda clase de música según el animo con el que me encuentre y hoy tocaba el amigo Tomaos Albino ni pero quizás ya es hora de cambiar de estilo si tu quieres.

Su mirada se poso en la estantería donde se encontraba una colección modesta de música para todos los gustos.

Yo atizaba el fuego mientras la miraba aprovechando que su mirada estaba concentrada en los discos que pasaban por sus sedosas manos.

Me pasa como a ti, afirmaba..... Me gusta toda clase de música y este disco me encanta. Se trataba del África Unite de Bob Marley.

!Si! Conteste, el amigo Marley siempre es bien venido.

Puse el vinilo mientras ella reparaba en la portada del cisco, subí los graves y un poco el volumen general y de repente la perfecta maquina de hacer reggae empezó a sonar con sus perfecta percusión.

Desde el otro extremo del salón dividido por una mampara, se escucho la voz de Samuel gritando con satisfacción.........

!Bien por esos wailers!.

Ausonia comenzó a dar algo así como pequeños pasos perfectamente coordinados con el complicado ritmo, sus cuerpo parecía ir por otro lado pero siempre coordinaba, como si llevara la percusión y la melodía al mismo tiempo, mas que bailar era sentir la música y expresarla con el cuerpo.

Fue cuando termino la primera canción cuando propuse tomar una rica cerveza Club Colombiana  y se volvió a escuchar la voz de Samuel que decía.

!Yo también quiero una!

A lo que contesto Ausonia.......

!Y nosotros de eso que huele!

Jajajajajajaja, ahora no se si era hachís o mariguana, el caso es que era un perfume agradable.

Fue el mismo Samuel el que salio tras el biombo y con un gesto cariñoso le dio un cigarrillo recién hecho volviendo a su tertulia.

Ella fumaba pausadamente y con gesto de satisfacción y me lo paso.

Yo no era partidario de consumir pero como formaba parte de las circunstancias del momento acepte como si lo hiciera a diario.

Me dispuse a servir las cervezas. Ausinia me ayudo muy gentil y al pasar por el biombo ahora fue la voz de Ricardo la que sonó tras un pequeño silbido diciendo.

!Guapa!

A lo que Ausonia asistió con una agradable sonrisa.

Una aceitunas, unos frutos secos, unas risas, alguna cerveza más y de repente el tiempo paso y se marcharon.

Cuando iban por el jardín hacia el coche le comente a Ricardo.

Que chica más encantadora, a lo que me contesto.

Sí, es muy guapa.

 

Autor........ wen

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