Ateos y Dios

Átomos sin alma?

ÁTOMOS sin alma? La pregunta gira sin parar en la mente de Xicoténcatl. Levanta su espumeante taza de café, la mira, da un sorbo que disfruta al máximo. Siempre le ha gustado este café, y le encanta estar en esta cafetería. Afuera la lluvia cae a raudales, golpeando la ventana por donde puede ver la calle. Son ya las diez de la noche, mañana tiene que trabajar, pero en verdad: somos átomos sin alma? Coloca de nuevo la taza de café en la mesa. La muchacha que lo atiende, de intensos ojos negros  y labios rojos tentadores, le dice:

- más café, Xico? toca sus hombros con su mano derecha, al mismo tiempo que le regala una sonrisa prometedora.

- Si, por favor. Le responde XIcoténcatl, serio. Ya está acostumbrado a la manera en que Irina le habla, y lo trata. 

Irina lo ve sonriendo, retira su mano más no su sonrisa, vuelve a llenar su taza de café, le guiña un ojo y se va a atender otros clientes. -este ingeniero tiene algo, me gusta verlo aquí y atenderlo-, piensa ella mientras va caminando. 

-Esta muchacha me ha tomado demasiada confianza-, reflexiona el ingeniero Xicoténcatl algunos instantes, pero luego se clava en su mente otra vez la inquietante frase: átomos sin alma? 

Átomos sin alma? una pregunta que requiere respuesta

El ingeniero Xicoténcatl es hombre de familia. Su bella esposa también trabaja y es el orden y la precisión andando. Con ella, todo está en su lugar, y no solamente está donde debe estar, todo está colocado con precisión de reloj atómico. Xicoténcatl a veces piensa que Dios se inspiró en ella para crear la matriz cuántica del universo. Helena, su esposa, y él, tienen dos hijos en plena juventud. Su hija, de gran belleza e inteligencia, comparte su fe en Dios. Su hijo, el mayor de los dos, es diametralmente opuesto a su fe, ya que no cree en Dios y y enarbola la bandera del ateísmo. A pesar de esta diferencia, la familia vive muy unida, porque la libertad de opinión y sistemas de pensamiento es uno de los postulados básicos de convivencia familiar. Los cuatro integrantes de la familia se aman entre si. Xicoténcatl tiene un amigo, una autoridad en el campo científico, que tampoco cree en Dios. Para el científico Russell, solamente somos átomos. No hay Dios, y por tanto no existe el alma. Somos solamente átomos. 

ÁTOMOS sin alma? El ingeniero Xicoténcatl necesita responder esta interrogante. Siente la urgencia de dar una respuesta a Russell, de guiar a su hijo, de reafirmar su fe. La razón le indica que la respuesta existe, sea negativa o positiva. Acaso somos los humanos un arreglo exótico de átomos, únicamente? acaso solo somos tierra bien estructurada? O hay algo más allá de esta composición atómica, molecular? 

Átomos sin alma? Xicoténcatl sonríe cuando recuerda el comentario de un amigo: no soy un arreglo de átomos, soy emociones, sentimientos y voluntad de vivir. Si, Xicoténcatl está buscando la respuesta a la pregunta: somos ÁTOMOS sin alma?

Átomos sin alma

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