radares

ATMÓSFERA: Ecos misteriosos captados por radar

RADAR que capta ecos misteriosos en la atmósfera ha mantenido en vela a los atrofísicos. Las primeras señales se han detectado en 1962 y, desde entonces, los científicos inquietos han intentado resolver este misterio. Parece ser que por fin han encontrado la respuesta a una pregunta que les ha mantenido en vela durante décadas.

A lo largo de tantos años de investigación han utilizado satélites, misiles, láser y otros instrumentos alternativos para estudiar la procedencia de dichos ecos captados en la atmósfera; pero, hasta ahora, todo ha sido sin resultado. No obstante, tanto esfuerzo ha dado fruto y por fin nos hallamos ante una respuesta.

Todo comienza con que los rayos ultra violetos del sol rompen las MOLÉCULAS: de este modo, las PARTÍCULAS DE OXÍGENO y las PARTÍCULAS DE NITRÓGENO pierden los electrones negativos cargados. Son partículas pequeñas como planetas que rodean el núcleo de los átomos de OXÍGENO y NITRÓGENO. Este hecho da lugar a una reacción en cadena. Los electrones cargados de negativo disparan a una gran velocidad, situando a los electrones más lentos en un movimiento ondular. Es decir, los electrones negativos trasladan a los electrones positivos a un movimiento ondular. Las partículas positivas entran en vibración y se juntan formándose así un muro difícil de atravesar por algunas ondas de los radares.

Dicho de otro modo, todo se debe a la interacción de los fotoelectrones que quedan libres. Se trata de que las partículas más pesadas (de ellas provienen los electrones) y las líneas del campo magnético de la Tierra. Gracias a esta interacción, surgen cambios en la densidad de la ATMÓSFERA que se traducen en ondas de sonido dejando, en algunos lugares, concentraciones más densas de las partículas más pesadas. En cambio, en otras zonas baja su densidad.

Esta reacción en cadena se da a ciertas horas del día, según la posición del sol hacia la Tierra. El ángulo necesario para obtener este efecto se da, sobre todo, por las mañanas y por las tardes noches. El espejo atmosférico de rayos puede ser muy útil para la ciencia. Gracias a los radares se pueden adivinar las ondas atmosféricas, que servirán para predecir el tiempo meteorológico.

Estos ecos transcurren en las mañanas a una altura de 150 kilómetros de la superficie terrestre y bajan a la Tierra, obteniendo más fuerza cuando alcanzan una distancia 20 kilómetros. Luego vuelven a distanciarse alcanzando la distancia de los 150 kilómetros justo antes de atardecer. Los cohetes y los satélites que sondean la atmósfera no son capaces de captar las ondas descritas. Lo que hasta ahora se ha podido demostrar es que se debilitan durante los eclipses solares y ganan más fuerza durante las erupciones solares.

Finalmente, los astrofísicos pudieron resolver los ECOS MISTERIOSOS EN LA ATMÓSFERA CAPTADOS POR RADAR.

radares

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: