Así habló mi alma...
¡Libérame!
Las paredes del placer,
el pensar que, el creer que,
y la poca fe,
me aprisionan en tu ser.
¡Libérame!
Estas pesadas cadenas
Son la peor condena
llenas de promesas
y excusas que ideas.
¡Libérame!
Quiero volver a sentir
las ansias de vivir
siempre junto a ti
sin más sufrir.
¡Libérame!
Deseo ser la luz
que te guíe a Jesús
así podrás tú
amar en plenitud.
¡Libérame!
Que tu obcecada razón
no es de Dios un don
ni divina unción
sólo es pasión.
¡Libérame!
Tú y sólo tú decides
Si con amor vives
o con tus razones
y placeres mueres.
Enlaces relacionados: Si tan sólo pudiera..