Habrá mil recetas de arroz al horno; cada uno lo preparará como le hayan enseñado sus padres. Yo no voy a ser menos y os voy a contar cómo lo preparo, enseñado por mi señora madre. En casa siempre hemos sido cuatro, así que las cantidades que ponga se corresponden a cuatro comensales que coman mucho, o a cinco que coman normal.

Ingredientes para preparar el arroz al horno

Tiempo de preparación: 1h30min
Dificultad: normal

500g de arroz
3 dientes de ajo
2 patatas grandes
250g de costillas de cerdo
250g de panceta de cerdo
2 morcillas
Perejil
2 tomates pera
1 bote pequeño de garbanzos cocidos
Pimentón
Sal
Cúrcuma
Agua
Aceite

Pasos para preparar el arroz al horno 

Bueno, pues lo ideal para empezar a hacer arroz al horno es calentarlo. El horno, claro. Yo lo pongo a 180 grados, ya que va a estar soltando calor alrededor de 45 minutos. Luego en una ollita pongo a calentar agua, bastante cantidad. De ahí va a salir el caldo con el que se va a cocer el arroz. Una vez se esté calentando el agua, me pongo a hacer el picadillo. Pico tres dientes de ajo y lo mezclo con perejil en un mortero. ¿Cuánto? Pues que no sea una barbaridad y al mismo tiempo suficiente para que dé sabor.

El recipiente ideal para hacer arroz al horno es una cazuela de barro. La mía debe ser de unos 40 cm de diámetro. A ella le voy añadiendo lo que voy friendo en una sartén aparte. Empiezo con las patatas: las pelo y las corto en rodajas. Las frío con bastante aceite, y cuando están bien hechas las aparto en la cazuela. Es importante acordarse de echarle sal. Luego se retira aceite y se deja una capita simplemente, lo suficiente para freír las costillas de cerdo. Vuelve a ser importante la sal. Aquí cada uno elige cuánto quiere freírlas, si más o menos. A mí personalmente me gustan bastante hechas, así que hasta que no cogen un buen color yo las tengo metidas en la sartén. Cuando se hacen lo suficiente las saco y las pongo con las patatas. Luego frío la panceta, aunque ésta me gusta que esté una pizca menos hecha que las costillas. Al mismo tiempo que la panceta añado las morcillas, aunque sólo las dejo puestas un minutito, que si no luego se rompen y es un desastre. Cuando acaba la aparto, siguiendo el procedimiento habitual. Ahora llega el momento de los garbanzos. Son asesinos, por lo que es muy importante tenerlos secando en un escurridor al empezar a cocinar. Digo que son asesinos porque saltan como si les fuera la vida en ello. Los hago dos minutos a fuego fortísimo y luego lo bajo mucho durante seis minutos más. Cuando están sofritos, añado el arroz.

¿Cuánto arroz se pone en el arroz al horno? Pues lo que en todos. Yo no uso vasos; mi forma de medir es utilizar un cazo sopero. Un cazo por persona, que suele ser parecido a 100 gramos. Pongo cinco cazos, es decir, unos 500 gramos. Cuando pongo el arroz sobre los garbanzos -no, estos no los retiro como hacía antes- lo dejo sofriendo junto a la mitad del picadillo que había preparado al principio, el de ajo y perejil. Cuando el arroz se vuelva transparente añado el pimentón. ¿Cuánto? Pues eso no lo sé decir. Yo espolvoreo un poquillo y ale. Que dé sabor, pero que no se convierta en el protagonista principal. Y ojo, esto es importante. Cuando lo añado no paro de removerlo, durante un único minuto. Si lo dejas más tiempo el pimentón se quema, y el arroz al horno se echa a perder.

Cuando pasa ese minuto añado tantos cazos de caldo a la sartén como cazos de arroz he añadido antes. Es decir, cinco cazos de caldo. Cómo se hace el caldo, eso lo explico enseguida. La idea de poner estos cazos de caldo en la sartén es para limpiarla, nada más, porque de ahí se va todo directamente a la cazuela de barro. Y ojo, ahora hay que añadirle otros cinco cazos de caldo. Cuando utilizas el horno para cocinar arroz no tienes tanta mano o control como si usaras una paella o una sartén, por lo que lo suyo es poner una medida justa. Yo uso siempre el doble de caldo que de arroz. Cinco cazos de arroz, diez cazos de caldo. Cuando tengo todo el caldo en la cazuela, distribuyo bien todos los elementos. Los reparto uniformemente, o lo intento. Cuando termino, añado las rodajas de tomate que he cortado previamente, mientras se freían los garbanzos, por ejemplo. Las añado arriba del todo, pero las entierro debajo del caldo, o si no el tomate queda demasiado seco.

Con todo esto ya está lista la cazuela. La meto en el horno y lo programo 20 minutos. Ni uno más, ni uno menos. El arroz ha de hacerse 20 minutos siempre. Y el arroz al horno no es una excepción. Si lo haces menos se queda duro; si lo haces más se pasa. La temperatura del horno durante esos 20 minutos la subo a 220 grados. Con las medidas que he explicado, a los 20 minutos no debería quedar caldo.

Preparación del caldo del arroz al horno

Preparar el caldo es muy sencillo. Yo no uso pastillas y la gente me mira mal cuando les digo cómo le doy sabor. Uso simplemente el picadillo de ajos y perejil comentado. Nada de carne, nada de pastillas, nada de nada. Y os aseguro que el sabor queda estupendo. Cuando el agua que he puesto a calentar hierve, añado la sal. Soy bastante generoso en este sentido. Además de la sal pongo el picadillo, y para dar color al arroz añado cúrcuma en lugar de colorante. ¿Por qué cúrcuma para el arroz al horno? Pues no sé. Aromatiza un poco y el color del arroz no es taaaaan amarillo. Pero para gustos, colores.

Para acabar, oiréis muchas veces que el arroz al horno ha de llevar una cabeza entera de ajos. Sí, la gente lo hace. Yo no y me sale muy bueno, en serio. Cuando pasan los 20 minutos de horno, lo apago y lo dejo reposar con la puerta abierta. Lo ideal es que repose una hora, pero como no tenemos tanto tiempo, llegamos hasta donde podamos. Cuanto más tiempo, más se seca el arroz. Más suelto. 

El arroz al horno al día siguiente

Es incluso mejor que el del día que se cocina. Ha tenido mucho tiempo para secarse. Se recalienta 4 minutos a 900 en el microondas y listo, prepárate para disfrutar.

Aspecto del arroz al horno, recién salido del horno.

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