Animarte a tomar la iniciativa con las mujeres y entablar conversaciónes con ellas de forma natural y frecuente, es el paso básico en la seducción. Sin embargo, este aspecto es subestimado en los diferentes libros que tratan el tema. Tomando esto en consideración, intento a través de este humilde artículo, animarte a dar este primer paso fundamental hacia el éxito con las mujeres.

Sobre los libros de seducción disponibles en Internet.

Internet posee una sobreabundancia de artículos y libros referidos al esquivo arte de la seducción, los cuales nos proporcionan una cantidad importante de información útil sobre el tema. Si el “looser” que se come los mocos, de repente consiguiera aplicar al pie de la letra todas las técnicas, consejos y estrategias que expresan esos “gurús” del amor, probablemente consiga cautivar el corazón de aquella bella dama. El tema es que traspasar gigabytes de información, de la teoría a la práctica, como si fueras un “terminator” o algún otro robot hollywoodense, resulta simplemente inviable. Uno puede leer y estudiar minuciosamente un sin número de técnicas, teorías y reglamentos sobre cualquier disciplina deportiva, pero a fin de ejecutar las técnicas de ese deporte de una manera mínimamente competitiva, se requieren horas de entrenamiento.

¿En que fallan algunos libros?

En mi opinión fallan en que no hacen el suficiente hincapié en el primer paso fundamental en el arte de la seducción: animarte y habituarte a hablar con mujeres. No interesa cuántas técnicas y frases infalibles has aprendido de esos libros, si eres incapaz de animarte a ir hasta donde esta esa chica y hablarle. El miedo psicológico a ser rechazados es el principal obstáculo a la hora de animarte en pos de la conquista y eso es algo sobre lo cual este artículo pretende trabajar.

¿Por qué lo que aprendemos de teoria no lo podemos trasladar a la práctica?

Ocurre que cargar tu mente de tanta información valiosa y convencerte de que a partir de ahora te vas a convertir en el soltero más codiciado de la revista "People", hace que te auto-impongas la meta de tener éxito inmediato y sin menor esfuerzo en tus interacciones con el sexo opuesto. Ello provoca que nos desilusionemos tremendamente después de acercarnos a una dama y sentir que no sucumbió mágicamente a nuestros encantos ante el primer “hola linda, como andas?”. Porque esa vigorosa ilusión que fue recorriendo nuestras venas al terminar de leer ese gran libro, se esfuma súbitamente cuando constatamos que no todo es tan fácil como se pintaba ahí. Entonces nos rendimos y preferimos, o bien dejar de insistir con las mujeres y fingir que es más divertido mirar la tele, o bien solamente consigues animarte a conocer mujeres a través de Internet.

Animarte a pasar de 0 a 1.

En todo deporte o actividad en que te desempeñes, los maestros siempre aconsejan empezar por lo básico. El bebe empieza a gatear antes de caminar; en el basquetbol primero lanzamos la pelota cerca del aro y a medida que logramos encestarla con frecuencia, recien ahí nos atrevemos a tirarla desde más lejos.

Paradójicamente, cuando encaramos el arte de la conquista, no hacemos lo mismo. Tal vez hace meses o años que no logramos ligar con ninguna mujer, pero aún así, cuando vamos al pub o a la disco, pretendemos ser un seductor nato. Y eso es como querer correr 10 kilómetros, cuando todavía no hemos podido correr ni siquiera 2 sin agotarnos. Por ende, lo primero es animarte a pasar de “0”a “1”.

Animarte a dar el primer paso.

Si queremos abandonar nuestro miedo a las mujeres, tenemos que dar ese primer paso, que consiste en ni más ni menos empezar a habituarnos a tener conversaciones con mujeres. En ambientes nocturnos en que las mujeres son “acosadas” constantemente por numerosos pretendientes, considero más efectivo acercarse con excusas o pretextos preelaborados. Si simplemente vamos y decimos “hola, como va?” , puede suceder que la chica en cuestión, ante esa simple frase, ya deduzca nuestras intenciones, no le interese nuestro “producto” y enseguida procure desprenderse de nosotros. Y eso es lo que queremos evitar. A continuación te indicare una manera de animarte fácilmente a dar ese primer paso.

Animarte a usar pretextos que llevan a conversaciones.

A fin de prevenir que la chica en cuestión se ponga rápidamente a la defensiva, es importante que desarrolles tu creatividad e ingenio y halles distintas maneras de animarte a entablar un diálogo con esa mujer, de modo tal que no parezca que la quieras conquistar. Puedes animarte a pedirle que te saque una foto con tus amigos, preguntarle a que horra cierra el bar, si sabe cómo es el nombre de la canción que suena en ese momento, si conoce algún otro pub que se ponga bueno o cualquier otra pregunta “normal” que pueda ocurrirte de acuerdo al contexto en que te encuentres. Otra posibilidad es animarte a recurrir al siempre valioso“¿te puedo pedir una opinión femenina sobre algo?”. Y si te responde que si, que es lo más seguro ya que a las mujeres les encanta ser tenidas en cuentas, le pides una opinión femenina sobre algo acerca de lo cual necesites verdaderamente una opinión. Ejemplos : “¿Me queda bien el vello facial así como lo tengo o me tengo que afeitar?”. “¿Este colgante me queda bien o quedo mejor sin él?”. “¿Estoy muy despeinado?”. “¿Esta campera combina con esta remera?”

Animarte a convertir el ”pretexto” en una conversación.

Los “pretextos” permiten que la mujer baje un poco sus barreras y puedas animarte a hablar con ella de una manera más relajada, sin que ella se sienta acosada y quiera irse de inmediato. Sin embargo, no alcanza solo con animarte a eso ya que nuestra meta es lograr que la conversación se prolongue por al menos 2 o 3 minutos. Si usando uno de los ejemplos anteriores, el pretexto es ¿a que hora cierra este bar? Y ella te responde "a las 4", no deberías quedarte en eso y decir “Bueno gracias, hasta logo”. Tienes que proseguir la conversación. -Ah a las 4?- que raro que cierre tan temprano, por qué será? La idea es conducir un rato por el sendero de la excusa y luego oportunamente animarte a realizar un desvió hacia un sendero más personal. - “ ¿Vienes seguido por acá?, “¿De donde eres?” , “Cómo te llamas?” . El pretexto es una puerta de entrada que te permite animarte a iniciar una conversación sin que la mujer piense al instante “este tío quiere ligar”. Debes usarlo y luego procurar avanzar. La idea de este método no es conquistar a cada mujer con la que hables, si no animarte a romper el hielo, adquirir confianza en ti mismo y sentirte seguro hablando con mujeres. Después de todo, el fin del "pretexto", es no darte excusas para no animarte a hablarle a una mujer.

¿Y con esto me voy a convertir en el galán del barrio?

No es la idea. Lo sugerido previamente es una forma muy básica y elemental de empezar a mejorar tu relacionamiento con el sexo opuesto. No obstante, si logras animarte a mantener conversaciones frecuentes y naturales con mujeres en locales nocturnos, significa que has vencido gran parte del miedo al rechazo que te inhibía. A partir de ese momento será mucho más fácil animarte a aplicar todas las técnicas disponibles respecto al arte de la seducción y las probabilidades de éxito serán mucho mayores que antes. ¿Qué esperas? A ANIMARTE A TOMAR LA INICIATIVA YA!!! mathcompa@gmail.com

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