conflictos

AMORES EN CONFLICTO

Si; me voy, ya estoy cansado de tanta desidia, abandono, maltrato e indiferencia. Son demasiadas cosas las que nos separan, si revisamos nuestra vida de pareja, ha sido demasiado tiempo soportando tu desprecio, me tratas como a un trapo viejo que se desecha, la vida de pareja entre nosotros ya pasó a mejor vida, imagino cómo te abras regodeado humillándome con tu rechazo, te felicito. Pero ya traspasaste el límite permitido por mi dignidad y la razón. Además de no saber el porqué de ese cambio tan drástico entre nosotros, pienso que por lo menos merezco una explicación. Entre tanto Thalía, que se encontraba sentada en una butaca en frente de Robert, tenía el rostro entre las manos, expresándose solo con un apagado sollozo, escuchaba una y otra vez los reproches de él, sin defenderse.

Secreto revelado

Estaba sumergida en una retahíla de recuerdos amargos, recuerdos dolorosos, que ardían y quemaban en el alma, produciendo heridas y cicatrices difíciles de borrar al menos por ahora. El secreto revelado en un reciente pasado se había llevado su felicidad con Robert, dejándola duramente acontecida. Este hilo de pensamientos ingratos fue interrumpido por un grito destemplado de Robert pronunciando su nombre; - Thalía estoy hablando contigo, ni siquiera eres capaz de responderme – su voz quebrada por la emoción y la ira le sonaba dolida – ahora se tornaba casi suplicante – por favor respóndeme – decía – se quedó callado por quince o veinte segundos, no dijo más nada – Luego dio media vuelta y se dirigió a la puerta con aire cansino, con los hombros caídos, arrastrando los pies al andar. Ella no fue capaz de detenerlo para explicarle, si es que había algo que explicar.

Después se traslada al pasado, a la época en que se conocieron. Robert era un hombre muy atractivo, de mucho éxito entre las mujeres, recién graduado de abogado, verdaderamente un buen partido, joven, ambicioso, lanzado a alcanzar el éxito decididamente, solo una cosa le faltaba no tenía un céntimo, lo que realmente en el no era una tara, por el contrario eso lo espoleaba a ser mas perseverante. Había estudiado con mucho sacrificio, trabajaba y estudiaba a la vez, se graduó con honores. Pero en este mundo, vida o realidad hay un axioma odioso que dice; tanto tienes tantos vales, lo cual lo llevó a esforzarse el doble para triunfar en la vida. Yo; por el contrario, tenía una familia adinerada, lo tenía todo hasta lo inimaginable, culminé mis estudios de idiomas sin mucho entusiasmo, por lo demás mi vida se reducía a ser un parásito social tuve; un sinnúmero de conquistas sin llegar a nada serio con nadie.

Tenía una amiga entrañable desde pequeña; Rita, así se llama de origen humilde, aún así mi mejor amiga, mi única amiga. Por mediación de ella conocí a Robert, conocernos fue algo más bien no muy agradable, el, me cayó fatal, no lo soportaba, odiaba su seguridad, que confundí con prepotencia; el, solo me miraba con una sonrisa bailándole en los ojos y los labios, que a mí me sabía a burla. Rita nos miraba burlona y me decía al oído - ¡chica¡ él es mi amigo, trátalo bien, es buena persona, no seas mala – él, solo sonreía- Un buen día Rita me invita a una excursión de playa, con otro amigo pero; no me dijo quien. Ese fin de semana salimos muy temprano para una playa situada a unos 75 kilómetros de nuestra ciudad. ¡Sorpresa¡ el tal amigo era Robert – miré a Rita y le voltee los ojos. En fin no hablé en todo el viaje. –

Amistad entrañable

Estaba disgustada con Rita; y así se lo hice saber – ella solo se burló de mi – tranquila, disfruta, me dijo – ya en la playa Robert, se me acercó – hola – ajá, dije – ¿te estoy incomodando, si quieres me voy? – Haz lo que quieras – se echó a reír – entonces me quedo – encogí los hombros – Rita, se fue con la excusa de saludar a unos amigos, por supuesto una mentira – ella andaba de conquista y de paso dejarme sola con Robert, en acuerdo con él, sin yo saberlo – Robert, me dice vamos a darnos un chapuzón – no tengo ganas – me miró especulativamente ¡tú te lo pierdes¡ - se puso de pie y se fue al mar – eso me dio pauta para admirarlo; atlético, pelo negro, guapo – tuve que hacerle justicia – 15 minutos después, estaba a mi lado de nuevo – comentó – el agua está cálida, anda vamos, no te lo pierdas.

Está bien ve sola, yo te cuido desde aquí – no hace falta – me puse de pié me dirigí al mar – Robert, está sentado en la arena con las piernas recogidas, abrazándolas con sus brazos – Al final de la tarde, ya de regreso a la ciudad, Rita nos dejó solos y andaba de lo más feliz con su conquista – yo; me senté al lado de Thalía en el bus, la gente de la excursión, estaba contenta, las parejas, apretadas una contra otras, felices. Thalía es una bella mujer de estatura medina, un cuerpo precioso, con grandes ojos negros, pelo del mismo color, en franco contraste con la blancura de su piel. Ahora sentada a mi lado, estaba seria – me acerqué a ella y le dije al oído; me gustas – ella – que original – te burlas – no – podemos ser amigos por lo menos eso, ¿quieres? – Tal vez – no te gusto – en verdad no – que lastima cuanto lo lamento – tú tienes muchas admiradoras, ¿para que una más? No se te ha ocurrido pensar, que a la única que no le gusto es la que prefiero – pobrecito – no te burles – no ¿Por qué? – Algún día me amaras – sigue soñando – cuando te veré otra vez – no se – tú eres mala – te parece – voy a conquistarte – tú no te cansas chico – por ti no - ¿Cuándo te dio eso? – Desde que te conocí – me felicito por mi encanto – gracias por tanta burla.-

El comienzo del amor

 

dificultades

El vehículo se paró – Rita; gritó mirándonos – hey ya llegamos tórtolos – Thalía le dirigió una mirada asesina, al pasar a su lado le dijo – esta me la debes – Rita le dio un beso en la mejilla y le dijo – yo también te quiero amiga – Rita me tendió la mano y me dijo – nos vemos Robert –chao – le tiendo la mano a Thalía y le digo; quiero verte otra vez – ya veremos – le retengo la mano entre las mías – rescatando su mano apresuradamente, me dice, chao – Dos días después, luego de pedirle su número de teléfono a Rita, la llamo – hola quien es – tu adorado tormento – que necio, quien te dio mi número – eso no importa – le voy a sacar los ojos a Rita – no serías capaz – ¿que quieres? – verte – no insistas – me dejarás morir sin verte – payaso – por favor – déjame pensarlo – te llamo mañana, no me olvides – que tema, chao –

De ahí en adelante iniciamos una relación muy estrecha, no podíamos vivir el uno sin el otro, hasta casarnos nueve meses después en contra de todo el mundo, contra viento y marea. Su madre había muerto dos años antes, su casa era enorme, en ella vivían; su hermano, ella y su papá. Ella era la niña de los ojos de su padre y no quiso separarse de su lado, su hermano por motivos de trabajo nunca estaba en casa, se lo pasaba viajando. Me mudé para su casa. Nuestra felicidad duró apenas cinco meses, de ahí en adelante empezó mi calvario. Un día me levanto y me voy al trabajo, feliz, habíamos pasado una noche llena de amor y ternura; como pensar que al día siguiente terminaba mi felicidad al lado de Thalía. Al regresar en horas tempranas de la noche, como cada día, busco a mi esposa para darle mi beso acostumbrado, la encuentro en nuestra alcoba – hola, y me acerco a darle mi beso – ella se pone de pié violentamente y, me dice - ¡no me toques¡ - que te pasa – de ahora en adelante, no me pongas un dedo encima, saliendo dando un portazo.

A la hora de la cena; por respeto al suegro, hicimos como que no había pasado nada – Carlos que así se llama su padre, trataba de conversar, pero visto que era inútil, ya no dijo más nada – Ella y yo casi no tocamos la comida – Thali terminó y se puso de pié y se fue a la sala a ver televisión – Yo aún estaba sorprendido con lo ocurrido, y no encontraba ninguna explicación. Como verán nuestro conflicto fue de facto, inesperado, sin preaviso – De ahí en adelante nuestra vida antes feliz, se convirtió en un infierno, todos estaban sorprendidos. La noche antes de dejar la casa; sábado, Thalí se estaba vistiendo, cuando yo salía del baño, estábamos en la alcoba, sin poderlo evitar la tomo entre mis brazos y busco sus labios, siento su cuerpo tibio, palpitante pegado al mío, su perfume, su carne prieta; ardía de pasión y deseo. No pronunciamos palabra alguna, e hicimos el amor como hambrientos.

Se hace la luz

Por lo que duró el acto, todo fue como antes del rompimiento – luego quedamos tendidos uno al lado del otro, evitando mirarnos. Ella se puso de pié lentamente y me dijo – Me voy a la habitación de los huéspedes – me dije basta – me voy, por eso el arrebato antes de irme de su casa- Teníamos dos meses separados, no me buscó, no la busqué, estaba demasiado lastimado, me encontraba en un limbo, no quería pensar en lo nuestro, sin embargo, la tenía siempre presente en mi pensamiento. Hoy camino lentamente por la ciudad, mirando al suelo, con las manos en el bolsillo, sin hacer caso de la gente, que andaba apresuradamente tropezándome – oigo, Robert – levanto la cara y me encuentro con Teresa, que empuja un cochecito donde lleva a su bebé – sentí una alegría sincera al verla – la abracé estrechamente, así la retuve unos segundos contra mí, luego me acerqué al cochecito y saqué al niño que reía contento.

Como estás Teresa mi amor ¿te llegó el cheque? – si – Robert te quería decir que ya no me lo mandes, te estamos muy agradecidos Esteban y yo, Dios te lo pagará, el regresó, estamos juntos otra vez – no es nada, me encantó ayudarles, me alegra que estén juntos de nuevo – oye te invito a comer – me gustaría, pero Esteban me está esperando, otro día, te quería preguntar antes de irme ¿y, tu esposa? – Todo se revolvió dentro de mí – alcancé a responder ¡ah bueno después te cuento¡ Ella se cuelga de mi cuello, gracias Robert de nuevo por lo que has hecho por nosotros, adiós – Adiós mi amor – me quedé en medio de la acera con prácticamente la sonrisa congelada en mi rostro – De repente me pareció ver a Thalí en su carro, que arrancaba en ese momento, es de suponer que había observado toda la escena anterior – bien ya no hay remedio – Suena mi celular; es Rita, quiero hablar contigo urgente, en este momento, no puedes esperar si no quieres perder a Thalí; estoy en…, ya estoy allá, espérame. Entro en la cafetería, donde me espera Rita – hola, le doy un beso en la mejilla - ¿Qué pasa? - ¿Qué tienes tú con la mujer que acabas de ver – respondo – ella se llama Teresa, es casi mi hermana, ella estaba separada de su esposo Esteban, que es mi amigo. Yo la estuve ayudando un poco, afortunadamente ya su esposo regresó y están juntos otra vez.

Rita se puso pálida y exclamó; Dios mío – se quedó muda – Robert busca inmediatamente a Thalí, tienen que hablar antes que sea tarde – se puso de pie y me dijo – déjame antes hablar con ella y luego te llamo, hoy mismo – saliendo apresuradamente – yo me sentía sobre ascuas, angustiado, temblaba, esperando desde ya, el llamado de Rita. – Al fin cuatro horas después, Rita me contactó – Robert desde que te dejé no he parado de hablar con Thalí, creo que la convencí, todo es producto de un mal entendido, talones de cheque, cuentas de pediatra, pago de servicios, en fin hubo mucha gente malintencionada involucrada, que no le gusta la gente feliz – Bueno mi amor, búscala en su casa ¡un consejo¡ sin reproches, el tiempo es tu mejor aliado y el que todo lo cura – de repente te aguarda una sorpresa – te quiero mucho, suerte la necesitas – chao – de un salto me puse de pié y salí corriendo a casa de Thalí. Toqué el timbre, ella me abre la puerta y se hecha en mis brazos llorando y riendo a la vez.

Perdón y reconciliación

Repetía a cada momento; perdóname, perdóname amor por favor – shsssssss…, ya; yo tuve la culpa, por no decirte nada, cometí un error de juicio. Mi amor tenemos una nueva oportunidad, vamos a aprovecharla, la separo de mí, para verla mejor – Está preciosa, tiene expresión de mujer más madura, creo notar unos kilos demás – ella ríe pícara - ¿Qué me vez? – Estas linda – ella sigue riendo, no notas nada raro – me quedo de una pieza – Rita no te dijo nada – no – Estoy embarazada, recuerdas la última noche, tenía la cara sonrojada – verdad, gracias mi amor, a ti, a la vida y sobre todo a mi Dios y, nos fundimos en un abrazo. Colorín colorado este cuento se ha terminado.

facebook.com/german.agraz

twitter.com/@germanagraz

mancha1

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: