Amamos como nunca hemos amado a nadie

Al calor de la emoción le decimos al ser amado que lo amamos como nunca hemos amado a nadie, pero; para ella (el), tal vez este amor no sea suficiente. Porque su accionar no se corresponde con la vehemencia de sus palabras. Es como un amor intermitente, donde siempre hay alguna justificación para las ausencias, justificaciones que siempre van de la mano con situaciones conflictivas de diferentes colores, que al final resultaban como una información fuera de tiempo y lugar.

Tal vez, ella o él se revistan de paciencia, con la esperanza de que esa persona comprendiera que la confianza nace de la sinceridad y que la verdad siempre está presente, no como esa post explicación donde la mente se ha paseado por diferentes escenarios y razones, tanto; que aunque las palabras que pronunciaba estaban comunicando su realidad, estas se quedaban sumidas en un mundo de dudas.

Decidieron conversar, o más bien; ella (el) decidió exponer aquello que le afectaba y la importancia de la comunicación llana, honesta para, poder confiar; la otra parte se comprometió en ser sincero y oportuno pero; esto cayó en saco roto, porque su próxima ausencia fue más prolongada. Tiempo después se presento con un primoroso ramo de flores, para luego esgrimir que había decidido alejarse por habérsele diagnosticado una penosa enfermedad, por esto, en nombre del amor que le profesaba, no quería hacerla partícipe de su sufrimiento.

La pregunta. ¿Se merecía ella que tanto lo (a) amaba esto? Al voleo se podría pensar que este ser es, tan considerado y generoso que se está sacrificando por amor. Si nos detenemos a pensar un momento se podría colegir que detrás de esto hubo mucho de egoísmo, al determinar que lo que él estaba haciendo era lo adecuado, su verdad; sin considerar los sentimientos de ella, sus pensamientos. El amor verdadero no es egoísmo, trasciende cualquier situación por traumática que esta sea.

mi todo

¡Para que el amor trascienda!

Para trascender el amor, necesita confianza, para eso necesita la certeza que deviene de la honestidad. Es como estar conscientes de encontrarnos en un estado de seguridad donde las dudas no existen.

Comparto con mucha otra gente que lo pensaron antes que yo, qué; el amor no es suficiente para que la relación de pareja trascienda en el tiempo. Hay dos componentes muy necesarios además, la atracción y la confianza terminan el cuadro. Si no existe la atracción pero hay amor y confianza, entraríamos o hablaríamos de una relación de amistad, de una relación familiar ¿es así? Pero; si hay atracción y amor y no hay confianza, estamos rigurosamente seguros que la relación de pareja está signada por el fracaso, no prosperará.

Amar no es todo, el sentimiento solo no tiene la fuerza necesaria para sostener la relación en la ruta de pareja. Has de sentirte atraído (a), desear el contacto físico (sexual), pensar en lo agradable de su presencia, confiar en él, saber que existe una verdad.

No importa el dolor o lo intenso de tu verdad, si realmente amas, debes comprender que la verdad de la relación debe superar cualquier pensamiento individual, que el plural “nosotros” es, más potente que el yo, sí deseas que el amor perdure en el tiempo, el amor señores; no es egoísta. Es indigno perder una relación por falta de honestidad, desde tu verdad, lo único que puedes perder es, que la otra persona no la acepte y de ser de esta manera, sales ganando porque; no tiene sentido continuar una relación donde la otra parte no te acepte. Sin embargo, si de tu parte tus acciones son de mentiras, deshonestas, falsas, ten la plena seguridad que vuestra relación no tendrá futuro, al lesionarse la fe, la confianza, sin olvidar que de una confianza maltrecha, fracturada, es imposible que una relación se pueda establecer verdaderamente.

mancha1

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: