alimentos que fortalecen el cerebro

El cerebro es el centro del sistema nervioso, el gran organizador que interpreta señales que proceden de todo el cuerpo. Además de las células nerviosas (neuronas), el cerebro contiene células de la glía (células de soporte), vasos sanguíneos y órganos secretores.

Controla el movimiento, del: sueño, del hambre, de la sed y de casi todas las actividades vitales necesarias para la supervivencia. Todas las emociones humanas como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegría y la tristeza están controladas por el cerebro. También se encarga de recibir e interpretar las innumerables señales que se envían desde el organismo y el exterior.

 

alimentos que fortalecen el cerebro

 Cacao.

El cacao resulta beneficioso porque permite mejorar el flujo sanguíneo que llega al cerebro, lo que también favorece el mantenimiento de las habilidades cognitivas.” El consumo de cacao de forma regular podría ser una estrategia para minimizar la patología vascular cerebral en las enfermedades neurodegenerativas".

Vitaminas y minerales.

Las vitaminas y los minerales son también necesarios para el buen funcionamiento del cerebro, y es que se encargan de que la glucosa se transforme en energía y así mantener nuestro cerebro despierto y activo durante todo el día. También se encargan de que los aminoácidos se transformen en neurotransmisores y las grasas simples en otras más elaboradas y necesarias para la salud de la masa encefálica. En definitiva, estos nutrientes se encargan de reconstruir el cerebro y hacer que todo funcione a la perfección. Alimentos como la leche, yogures, quesos, coles de Bruselas, almendras y espinacas son una gran fuente de vitaminas y minerales.

Aminoácidos, nutrientes.

Los aminoácidos son los nutrientes que se encuentran en las proteínas y se encargan de fabricar tejidos. En el caso del cerebro, son los responsables de que la comunicación interna funcione correctamente, puesto que se encargan de que los neurotransmisores se liberen y su recorrido sea más rápido. Además, una alimentación rica en proteínas nos ayudará a evitar depresiones o enfermedades como el Alzheimer. Las proteínas pueden ser de origen animal (huevos, aves, pescados, carnes y lácteos) o vegetal (soja, frutos secos, champiñones, legumbres y cereales.

Tomates.

Los tomates pueden tener potencial para prevenir condiciones tales como la demencia y el Alzheimer. Logran esto a través del vínculo entre los radicales libres y la degradación general de las células del cuerpo.

Nueces

Su consumo revitaliza las funciones cognitivas y motoras. Contienen un compuesto ácido alfa-linoleico y otros polifenoles que actúan contra los radicales libres y refuerzan la comunicación entre neuronas. Es interesante por sus ácidos grasos esenciales, como el omega, que entre otras muchas propiedades, contribuyen a asegurar un buen flujo sanguíneo en el cerebro. Son una fuente excelente de proteínas vegetales y de diversos minerales y vitaminas implicados la actividad cerebral. Las nueces estimulan la producción de neurotransmisores, y aportan lecitina y micronutrientes importantes para las funciones cognitivas como el fósforo, el hierro, el magnesio. Además contienen vitaminas del complejo B y vitamina E, todos ellos se convierten en excelentes herramientas para mantener una buena salud cardiovascular.

Sésamo.

Este alimento es interesante para el cerebro por su contenido en ácidos grasos, que facilitan el control del colesterol y los triglicéridos. También es una de las mejores fuentes de lecitina que mejora la circulación sanguínea y forma parte de la estructura neuronal del cerebro. Estas semillas son también una auténtica mina de minerales, especialmente de magnesio fósforo y el selenio que protege a las células nerviosas de los daños oxidativo provocados por los radicales libres. Aporta vitamina E en cantidades importantes.

Huevos.

Es una fuente de proteínas de primerísima calidad, y esto es bueno para facilitar la sinapsis de las neuronas. Es rico en lecitina y aporta vitamina B12, una vitamina muy escasa en el reino vegetal, pero necesaria para el buen mantenimiento del sistema nervioso y la formación de los glóbulos rojos, necesarios para la oxigenación del cerebro.

Manzana.

Con su contenido notable de potasio (180 mg / 182 mg) y de manganeso (126 mg / 180 mg), la manzana contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso. Especialmente por su riqueza en pectina, que es un tipo de fibra soluble, y tiene la virtud de proteger al cerebro del exceso de colesterol y de metales neurotóxicos como el mercurio, el plomo o el cadmio. Posee ciertas sustancias que le confieren virtudes calmantes.

Pescado azul.

Los pescados son una fuente rica en fósforo que ayuda a fortalecer el cerebro, sobre todo, dándole un impulso a nuestra memoria. La grasa del pescado azul es rica en ácidos grasos poliinsaturados y consta, entre otros compuestos, de ácidos grasos omega3. Estos ácidos son los que disminuyen los lípidos, incluido el colesterol y por tanto reducen el riesgo de que éste se acumule en las arterias.

Aceite de oliva.

Este “oro líquido” posee importantes efectos antioxidantes de protección para los tejidos que evitan el daño causado por los radicales libres que pueden dañar el tejido sano, así como disminuir la capacidad de nuestra memoria. Consumir aceite de oliva, gracias a sus grasas saludables, nos llevará a que nuestra circulación sanguínea sea correcta.

Aguacate.

Se destaca por su alto contenido en vitamina E, nos place mencionarlo fuera de las demás frutas, ya que este superalimento posee propiedades antioxidantes que ayudan a prevenir el envejecimiento y el deterioro precoz de nuestra salud cerebral. Por si esto fuera poco, también contienen omega 3, esencial para proteger al cerebro del desgaste prematuro.

Salmón.

Se trata de otra sustancia fundamental para mantener un cerebro perfecto. Concretamente, el Omega 3 y el Omega 6, presentes en los pescados azules, y en el salmón, las sardinas, los boquerones y la caballa. Estos alimentos son esenciales para el buen funcionamiento de la masa encefálica, ya que la gran cantidad de Omega que contienen ayuda a proteger varias partes del cerebro, a evitar lesiones y trastornos degenerativos.

Arándanos.

Los arándanos conforman un potente antioxidante. Introducir este superalimento en nuestra dieta puede mejorar nuestra memoria, aprendizaje y las funciones cognitivas en general, gracias a un compuesto que contienen llamado flavonoides, que protegen de los radicales libres, que pueden dañar el tejido sano, así como disminuir la capacidad de nuestra memoria. Los arándanos, por tanto, ayudan a evitar o retrasar enfermedades degenerativas del cerebro, como el alzhéimer.

La calabaza.

es el alimento antioxidante por excelencia. Su contenido en ácido fólico puede ayudarnos a mantener nuestra mente despierta y ágil, mejorar nuestra memoria y también la velocidad a la que el cerebro procesa la información. De hecho, múltiples estudios han sugerido que una falta de ácido fólico puede generar trastornos mentales como la depresión.

Granos integrales.

Los granos integrales bajan tu nivel de colesterol. Esto puede no parecer relevante para el funcionamiento cerebral, pero sus beneficios para con el flujo sanguíneo implican beneficios para la función cognitiva. El cerebro, como cualquier órgano de tu cuerpo, necesita sangre

Frutas.

Moras, frambuesas y otras frutas del bosque ayudan a retrasar el envejecimiento neuronal y la aparición de enfermedades neurodegenerativas. Luchan no sólo contra los radicales libres, sino también mejoran la circulación y fortalecer los pequeños capilares, permitiendo una mejor oxigenación del cerebro.

 

 

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