alimento natural

El ajo es un alimento muy común y utilizado en la cocina mediterránea para darle más sabor a muchas recetas. Es una planta de la familia liliácea y se cree que procede originalmente del continente asiático, desde donde se ha ido propagando por todo el mundo.

Es muy fácil su plantación. Basta con un diente de ajo sano para plantarlo en tierra arcillosa, bien regada y orgánica. La estación preferente para su plantación es el invierno, como muy tarde a principios de la primavera. Se recolecta en el mes de agosto, en pleno verano, cuando los tallos, hojas largas, van creciendo y floreciendo.

Pero, el ajo no sólo le da un punto de sabor a los platos de comida. Sino, posee muchas propiedades curativas, sobre todo si se consume crudo, ya que al cocerlo se destruye gran parte de sus cualidades. Sus beneficios son los siguientes:

- Funciona como un antibiótico natural matando a las bacterias y es ideal para tratar virus.

- Desinfecta y limpia la sangre.

- Baja la tensión arterial.

- Baja el colesterol.

- Incrementa el nivel de la insulina.

- Según unos estudios, se le relaciona con la prevención de algunos tipos de cáncer.

- También se ha utilizado en algún caso de paciente con sida.

- Baja el ácido úrico.

- Combate la calcificación de las arterias.

- Fluidifica las flemas ayudando así a expectorar.

El sabor del ajo crudo es un poco fuerte y, sobre todo, deja un mal aliento bucal, por lo cual en algunos países como por ejemplo Alemania no les gusta el consumo de ajo ni siquiera cocido, aunque la cultura ya está cambiando un poco al saber sus características curativas.

A cambio, hay personas que comen unos dientes de ajo crudos todas las mañanas en ayunas, para obtener un mejor efecto.

Una receta sencilla y rápida para comer ajo crudo:

prensa ajos

Ingredientes:

- Dos lonchas de pan de sándwich

- 2-3 dientes de ajo crudo

- Mantequilla

- Sal

- Una loncha de queso tierno de Gouda

- Un tomate.

Preparación:

Tostar las lonchas de pan y untarlas con un poco de mantequilla. Untar encima el ajo previamente pasado por la prensa ajos. Sazonarlo con un poco de sal. Ponerle la loncha de queso en una loncha de pan, encima del queso colocamos una o dos lonchas de tomate y lo tapamos con la otra loncha de pan tostado. ¡Buen apetito!

Dadas sus propiedades preventivas y curativas, conviene comer ajo crudo con cierta frecuencia o realizar periódicamente una cura de ajo. Hay muchas recetas que incluyen el ajo crudo, sobre todo cortado en lonchas finas y añadido a ensaladas.

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