¿ Hay algo más frustrante para los padres que la adolescencia de sus hijos?

La adolescencia es un paso entre el niño que tenemos en casa y ese hombre que se está realizando y superar ese paso y no morir en el intento es bastante complicado y frustrante muchas veces.

Yo recuerdo a mi hijo jugando con sus amigos una tarde al balón y de la noche a la mañana diciéndome que quería llegar a casa por la noche cuando quisiera, yo no daba crédito a eso, pensaba que se había vuelto loco, ¿ cómo era posible que me pidiera eso, a mí, que todavía le veía como un niño?, pero por lo que se ve, ya no era tan niño, había crecido y yo no me había dado cuenta, para mí seguía siendo aquel niño que tenía bajo mis faldas. Superar esto cuesta y mucho y los chicos no se dan cuenta que los padres tenemos que digerir eso, no te puedes encontrar de la noche a la mañana con que tu niño se ha ido y quiere venir un hombre. Aún así comprenderéis que eso de llegar cuando quisiera no tenía fundamento, aunque ya no era un niño, tampoco era un adulto, vamos, que ni loca le iba a permitir llegar cuando quisiera y ahí viene la guerra, los enfrentamientos y las malas caras, y lo fácil, lo realmente fácil para tener una vida familiar cordial y en buena sintonía, es decir que sí a todo, lo realmente difícil es luchar y poner límites aunque en esos momentos seas la peor de las madres. Así que yo me enfrenté a esa pelea diaria, vas ampliando los horarios, pero nunca están contentos, siempre hay un amigo o varios cuyos padres son muy permisivos o al menos eso dicen, pero yo no me dejé manipular y seguí en mis trece, todo tiene su momento y a él todavía no le había llegado, así que tendría que conformarse con lo que yo le estipulaba y la verdad que aún a regañadientas el venía siempre a su hora, pero claro todo el día mosqueado y con malas caras, en esos días lo que yo deseaba era echarme a dormir y no levantarme hasta pasado 10 años, no podía aguantar tanta lucha y tanto desafío, porque claro, te amenazan con no estudiar, con ponerse a trabajar y con mil historias más, el caso es salirse con la suya, poco a poco y a costa de muchas discusiones fuimos llegando a acuerdos y al final mi hijo creció, se hizo un hombre y ahora cuando ve a chicos de 15 y 16 años por la noche, bebiendo, fumando tabaco y lo que no es tabaco, me da la razón de lo que en su día lo veía como injusto y como el mayor problema del mundo, hay muy buen rollito entre nosotros y ahora si, ahora hace lo que le viene en gana, pero les diré que es un chico trabajador, no fuma, no bebe y es un chico muy legal. Espero que esto os sea de ayuda y que no solo os pasa a vosotras, todas las madres pasamos por ese calvario.

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