El comercio electrónico puede suponer una opción rentable de baja inversión, y se va afianzando cada vez más en España. Por ello, abrir una tienda virtual es ahora más fácil y económico que nunca, debido a la gran oferta existente: Casi todas las empresas de hosting ofrecen tiendas virtuales a precios muy asequibles.

Actualmente, es posible empezar a vender en Internet sin contar con conocimientos técnicos previos y sin necesidad de instalar ningún programa.

Por una mínima cuota mensual, desde 15 euros al mes para las más sencillas, podemos disponer de nuestra propia tienda virtual con diseño personalizable, herramientas de marketing, gestión de pedidos y stock, diversos métodos de pago y envío, y pack de hosting incluido.

Para muchas personas, abrir una tienda virtual puede suponer una buena oportunidad de trabajo autónomo por la mínima inversión de tiempo y dinero que representa, si bien deberemos tener en cuenta los costes de Seguridad Social e impuestos que debemos abonar, al inicio y períodicamente, para desempeñar cualquier actividad comercial.

La cuestión más importante, de la que dependerá el éxito del proyecto, es la clase de artículos que vamos a ofrecer en nuestra tienda virtual.

Si ya disponemos de un comercio tradicional será mucho más fácil, porque sólo deberemos poner a la venta los mismos productos on-line. Pero, en el caso de que deseemos iniciarnos en el mundo del comercio electrónico sin disponer de esa experiencia previa, deberemos tener en cuenta que los artículos más vendidos en la red son aquellos que resultan difíciles de encontrar en los comercios habituales, que tienen características especiales, son originales o se pueden adquirir a precios mucho más reducidos. Para ello deberemos ponernos en contacto con proveedores o fabricantes que tengan suficiente stock y capacidad para suministrarnos material con un mínimo plazo de entrega. En Internet existen también mayoristas especializados en la venta on-line de todo tipo de artículos. También existe la posibilidad de contratar una tienda virtual mediante el sistema de dropshipping, en el cual el proveedor se encarga del suministro y envío de los productos, y el cliente obtiene un porcentaje sobre las ventas.

En algunos casos es posible disponer de un período de 30 días de prueba sin compromiso para poder comprobar si nuestros artículos realmente tienen buena acogida antes de contratar definitivamente la tienda virtual. 

Algunos artículos que se pueden ofrecer en una tienda virtual, y cuyas ventas han aumentado en la red en los últimos años son:

        -  Regalos originales.

        -  Productos artesanales.

        -  Moda y complementos.

        -  Cosmética natural.

        -  Productos para el hogar, menaje y utensilios.

        -  Artículos de fiesta.

        -  Videojuegos.

        -  Electrónica.

 

Una buena oportunidad para mejorar nuestra economía con una mínima inversión. Es el comercio del futuro.

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