Estuvo prohibida durante cinco años, pero ahora recobra fuerza a causa de una nueva normativa gubernamental que autoriza esta práctica. Los grupos comprometidos con la defensa de los derechos humanos denuncian que el rescate de este tipo de mutilaciones supone un retroceso en el largo recorrido para proteger a las mujeres indonesias de las que ocho de cada diez profesan la religión musulmana.

Amnistía Internacional y varias asociaciones civiles indonesias han condenado en un comunicado conjunto la mutilación parcial o total de los genitales femeninos, que consideran "una forma de violencia". Amnistía Internacional afirma que se practíca con regularidad sobre todo en el medio rural y durante las seis semanas de vida a petición de los padres "por motivos religiosos".

 

 

"La circuncisión es una forma de abusar de la mujer" dice Aditiana Dewi, representante del Centro de Derechos del Islam y las Mujeres de Indonesia (RAHIMA). "Es un paso atrás en los derechos de la mujer" afirma.

El Ministerio de Sanidad aprobó a finales del año pasado una norma que "legitima prácticas de mutilación genital femenina y autoriza a ciertos profesionales a llevarlas a cabo". Según Amnistía Internacional. El Gobierno alega que la norma ha sido aprobada con la finalidad de evitar que personas sin conocimientos puedan realizar prácticas crueles.

 

La directora del departamento de maternidad del Ministerio de Sanidad, Ina Herawati, defiende el decreto porque impide que cualquier chamán pueda llevar a cabo la práctica. La Organización Mundial de la Salud afirma que entre 100 y 140 millones han sido sometidas a algún tipo de mutilación genital, la mayoría en África, y afirma que esta puede causar problemas en las funciones normales del cuerpo y causar daños en la salud e incluso provocar dificultades en el parto.

 

 

En Cataluña, las familias de países africanos son controladas cuando van a viajar a sus países de vacaciones si tienen niñas pequeñas, de que aquí es un delito con penas de cárcel. De les informa que se revisará a la niña cuando regresen. En casos muy dificiles se les retiene la niña. Los Mossos d'Esquadra han intervenido en 15 casos últimamente. Así mismo también han intervenido impidiendo que cuatro jóvenes entre 14 y 21 años fueran forzadas a casarse contra su voluntad. Mucha veces el matrimonio es arreglado con un primo o un familiar para "seguir la tradición y evitar la europeización de las niñas o pagar alguna deuda pendiente".

 

Todas estas prácticas se realizan hay en día poniendo de manifiesto el largo camino que queda por recorrer, siempre tropezando con el muro insalvable de la religión y la ignorancia.

Comparte este Goo:

¿Tiene contenido inapropiado?

Comparte este goo con un amigo: